REGLAMENTO DE LA DEFENSORIA DE OFICIO DEL ESTADO DE QUINTANA ROO
CAPÍTULO PRIMERO
GENERALIDADES
Artículo 1.- Corresponde a la Secretaría de Gobierno por conducto de la Dirección de Asuntos
Jurídicos organizar y controlar la Defensoría de Oficio.
Artículo 2.- La Defensoría de Oficio es el servicio público que presta el Estado para dar
asistencia a aquellas personas que no se encuentran en condiciones económicas de atender
por su cuenta los gastos de un proceso.
CAPÍTULO SEGUNDO
INTEGRACIÓN
Artículo 3.- La Defensoría de Oficio se integrará con un coordinador de defensores de oficio y el
cuerpo de defensores de oficio necesarios para la prestación del servicio, así como del
personal administrativo que requiera.
Artículo 4.- Para ser Coordinador de Defensores de Oficio es necesario:
I.- Ser ciudadano quintanarroense, en pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos;
II.- Ser de reconocida buena conducta;
III.- Tener título de Licenciado en Derecho, expedido por autoridad facultada para otorgarlo;
IV.- Haber ejercido la abogacía por un tiempo no menor a tres años;
V.- No haber sido condenado por delito intencional.
Artículo 5.- El Coordinador de defensores de oficio para entrar al desempeño de su cargo
deberá protestar su fiel y legal desempeño ante el Secretario de Gobierno del Estado de
Quintana Roo.
Artículo 6.- Para ser Defensor de Oficio se requiere:
I.- Ser ciudadano quintanarroense en pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos;
II.- Ser de reconocida buena conducta;
III.- Acreditar tener los conocimientos y experiencia necesaria en la ciencia del derecho.
CAPÍTULO TERCERO
FUNCIONES
Artículo 7.- Son atribuciones del Coordinador de la Defensoría de Oficio del Estado, las
siguientes:
I.- Coordinar las labores de los Defensores disponiendo lo conducente para que el servicio se
preste en forma eficaz;
II.- Intervenir, vigilar y gestionar dentro de los procesos, que administración de justicia sea
pronta y expedita;
III.- Asesorar a los Defensores de Oficio en los asuntos que así lo requieran;
IV.- Autorizar la exhibición de cauciones que con carácter de servicio social disponga el
Ejecutivo del Estado;
V.- Designar la adscripción que corresponda a cada uno de los Defensores de Oficio;
VI.- Vigilar el cumplimiento que los Defensores de Oficio y personal administrativo deben dar a
sus funciones;
VII.- Corregir disciplinariamente a los Defensores de Oficio por las faltas que cometan en el
desempeño de sus labores;
VIII.- Remover a los Defensores que no cumplen satisfactoriamente con sus funciones;
IX.- Conceder licencia hasta por tres días sin goce de sueldo a los Defensores y personal de la
defensoría de oficio;
X.- Designar quien deba suplir las faltas temporales de los Defensores de Oficio;
XI.- Organizar y adscribir al personal administrativo para el mejor desempeño de sus labores;
XII.- Organizar y llevar el archivo y estadística de la defensoría;
XIII.- Elaborar el manual de operación de la Defensoría de Oficio; y
XIV.- Las demás que le señale las leyes y este Reglamento.
Artículo 8.- El Coordinador de la Defensoría tendrá asimismo las facultades que el presente
reglamento confiere a los defensores de Oficio y podrá intervenir en los juicios con tal
personalidad.
Artículo 9.- Son obligaciones de los Defensores de Oficio:
I.- Asistir en juicio a las personas que se lo soliciten o que por disposición de la Ley deba
representar, siguiéndolo por sus trámites hasta obtener la sentencia judicial que en derecho
corresponda;
II.- Proponer al Coordinador de Defensores de Oficio el otorgamiento de cauciones sociales en
los casos previstos en este Reglamento;
III.- Interponer los recursos procedentes en los casos necesarios;
IV.- Informar a sus patrocinadores sobre el avance y estado que guarden sus procesos;
V.- Llevar al corriente libro de registro y control de los procesos en que intervengan;
VI.- Informar mensualmente al Coordinador General sobre el número de defensores que tienen
a su cargo y el estado en que estas se encuentran, remitiendo en caso de sentencia recaída,
copia de las mismas;
VII.- Gestionar en los casos en que proceda, el pago de costas a favor del Gobierno del
Estado;
VIII.- Acatar las disposiciones que dicte el Coordinador de Defensores de Oficio; y
IX.- Las demás que fijen las leyes.
Artículos 10.- En todo caso de sentencias que en forma antijurídica conculquen los derechos de
sus patrocinados, los defensores de oficio tienen la obligación de interponer los recursos
procedentes y aún promover demanda de amparo.
CAPÍTULO CUARTO
DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LOS DEFENSORES
Artículo 11.- El cuerpo de defensores de oficio estará dividido en tantas adscripciones como
fueren necesarias para la atención de los asuntos penales y civiles que se les encomienden,
pero en todo caso habrá cuando menos uno en cada partido judicial del Estado.
Artículo 12.- Los Defensores de Oficio en cumplimiento de sus funciones podrán adscribirse
para atender asuntos en lo general o por especialidad.
Artículo 13.- Se prohibe a los Defensores de Oficio ejercer la abogacía en forma particular en
los Tribunales de su adscripción, excepto cuando se trate de causa propia, de su cónyuge,
ascendientes o descendientes en línea recta.
Artículo 14.- Los Defensores de Oficio especializados del Ramo Civil patrocinarán
preferentemente a las personas pertenecientes a la clase obrera y campesina y en ningún caso
a aquellas personas que cuenten con recursos económicos para contratar los servicios de un
abogado particular.
Artículo 15.- En asuntos del orden civil, la Defensoría de Oficio tendrá en todo tiempo facultad
para investigar la capacidad económica de sus representados.
Artículo 16.- Los defensores adscritos al ramo penal atenderán de preferencia a los procesados
que no estén en condiciones de nombrar un defensor particular, y tendrán además de las
obligaciones establecidas en el artículo 9, las que señalen el Código Penal, el de
Procedimientos Penales y demás Leyes relativas vigentes.
Las personas que se hagan servir de la Defensoría de Oficio teniendo medios o recursos
económicos para contratar los servicios de un defensor particular, deberán pagar al Estado,
independientemente de que cese el patrocinio Jurídico, los honorarios correspondientes al
servicio profesional prestado de acuerdo al arancel respectivo.
Artículo 17.- En las Defensas de orden penal la Defensoría de Oficio con cargo a la partida
presupuestal correspondiente, podrá otorgar caución social para garantizar la libertad
condicional de los procesados siempre que los mismos reúnan las siguientes condiciones:
1.- Que se encuentren procesados por delitos que permitan el otorgamiento de este beneficio;
2.- Que tengan el carácter de delincuentes primarios;
3.- Que del informe psicoantropológico que rindan las autoridades penitenciarias al juzgado
instructor, se desprenda que son de escasa o nula temibilidad;
4.- Que hayan observado buena conducta con anterioridad a los hechos motivo del proceso;
5.- Que haya tenido modo honesto de vivir;
6.- Que por sus circunstancias personales se pueda presumir que no se sustraerá a la acción
de la justicia; y
7.- Que no cuenten con los medios o recursos económicos para garantizar su libertad
provisional.
Artículo 18.- Cuando por circunstancias sobrevinientes el procesado dejare de reunir alguna de
las condiciones que hiciere posible la concesión del beneficio señalado en el artículo anterior o
cuando estas no se hubieren reunido por cualquier circunstancia, la Defensoría de Oficio
conforme al procedimiento legal establecido podrá solicitar el retiro de la garantía otorgada.
Artículo 19.- El horario de trabajo de los Defensores de Oficio será igual al que para el
despacho y trámite de los asuntos del orden judicial, tengan los Tribunales del Estado.
CAPÍTULO QUINTO
DEL PERSONAL ADMINISTRATIVO
Artículo 20.- El personal administrativo de la Defensoría de Oficio será el que determine el
presupuesto de egresos del Estado.
Artículo 21.- Las funciones del personal administrativo serán las que correspondan a la
actividad y categoría por las que son contratados.
Artículo 22.- El horario de labores del personal administrativo será igual al que corresponda a
su oficina de adscripción.
CAPÍTULO SEXTO
EXCUSAS
Artículo 23.- Los defensores de oficio podrán excusarse de aceptar o continuar un patrocinio
jurídico:
a).- En materia penal:
1.- En los casos previstos por el Código Penal;
2.- Por tener relaciones de afecto o amistad con el ofendido;
3.- Por ser deudor, arrendatario, heredero presunto o instituido o tutor de la parte ofendida;
4.- cuando sufriere ofensas o denuestos del patrocinado.
b).- En materia civil:
1.- Cuando estén ligados a la parte contraria por alguna de las relaciones a que se refiere la
fracción III del inciso A) de éste artículo;
2.- Cuando de intervenir incurriera en la conducta delictiva prevista en la fracción II del artículo
144 del Código Penal del Estado;
3.- Cuando sufriere ofensas o denuestos del patrocinado.
Artículo 24.- Los defensores de oficio, al excusarse, indicarán la causa que la motiva, e
informarán por escrito al coordinador, para que éste, en orden a la materia legal y a la causa
invocada, si lo estima procedente designe otro defensor que se haga cargo del asunto.
En materia penal cuando la urgencia de las circunstancias así lo requiera, el informe de excusa
podrá hacerse al Coordinador por vía telegráfica o telefónica para que este resuelva lo
conducente.
CAPÍTULO SÉPTIMO
SANCIONES
Artículo 25.- Los Defensores de Oficio en el desempeño de sus funciones, serán responsables
de los delitos y faltas que para los abogados, patrones y litigantes señalan las leyes penales.
Artículo 26.- Los Defensores de Oficio serán destituidos del cargo y consignados a la autoridad
correspondiente en su caso:
I.- Por demorara dolosamente las defensas o asuntos que se les encomienden;
II.- Por negarse, sin causa justificada, a patrocinar las defensas o asuntos que les
correspondan por su cargo;
III.- Por solicitar dádivas o alguna remuneración de sus defensos;
IV.- Por aceptar dinero u obsequios de parte contraria a los intereses de su patrocinado;
V.- Cuando haya sido corregido disciplinariamente por más de tres veces en un mes.
VI.- Por no excusarse oportunamente en los supuestos señalados por el artículo 21.
Artículo 27.- Los Defensores de Oficio serán corregidos disciplinariamente por el coordinador
de la Defensoría, por demorar sin justa causa las defensas o atención de los asuntos, por no
interponer los recursos que procedan y por incumplimiento de sus obligaciones laborales.
Artículo 28.- Las correcciones disciplinarias que puedan aplicarse indistintamente en los casos
del artículo anterior son:
I.- Extrañamiento; y
II.- Suspensión de cargo por tres días sin goce de sueldo.
TRANSITORIOS
Artículo Primero.- El presente Reglamento entrará en vigor al día siguiente de su publicación en
el periódico oficial del Gobierno del Estado.
DADO EN EL PALACIO DE GOBIERNO EN LA CIUDAD DE CHETUMAL, CAPITAL DEL
ESTADO DE QUINTANA ROO, A LOS SIETE DÍAS DEL MES DE OCTUBRE DE MIL
NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO.
HISTORIAL:
Reglamento de la Defensoría de Oficio del Estado
PUBLICACIÓN: 15 de octubre de 1981
REFORMAS: No tiene