C.O
LENGUA AL DÍA
VANGUARDIAS EN EUROPA, ESPAÑA E HISPANOAMÉRICA
Las vanguardias o ismos son movimientos artísticos que tienen lugar entre la 1ª y la 2ª Guerra Mundial y que
coinciden con el novecentismo español. Se caracterizan por romper con todo; tienen mucho de juego y de ironía,
rechazan todo lo anterior, defienden la autosuficiencia del arte, la experimentación y la renovación. Son
movimientos efímeros de alcance internacional que rompen los límites entre las distintas expresiones artísticas (Dalí,
Lorca y Buñuel). En literatura, son movimientos esencialmente poéticos y se difunden a través de manifiestos.
El futurismo, de Marinetti, traduce el frenesí de la vida moderna en sus temas (velocidad, progreso…), jugando con
los espacios en blanco, la tipografía, la falta de sintaxis. Pedro Salinas o R. Alberti seguirán esta tendencia. El cubismo
surge con la obra pictórica de Picasso y parte de la fragmentación, de la destrucción de un mundo para crear otro
nuevo, a modo de collage; en poesía, destacan los caligramas de Apollinaire (poemas visuales). El dadaísmo,
defendido por Tristán Tzara, es el movimiento más radical y absurdo; muestra del nihilismo total, propone
propuestas ilógicas, sin reglas, de una manera deliberadamente espontánea. El surrealismo, creado por Breton,
“rehumaniza” la poesía; se basa en las teorías del subconsciente de Freud, defiende la escritura automática (en la
que no interviene la razón) y utiliza imágenes oníricas para expresarse. Es el movimiento de mayor repercusión en
España, especialmente en la Gº del 27, como en Poeta en Nueva York (Lorca) o Sobre los Ángeles (Alberti) o en
Hispanoamércia con Pablo Neruda u Octavio Paz
Ramón Gómez de la Serna introdujo los ismos en España, a través de su revista Prometeo y de las tertulias del Café
del “Pombo”. El primer manifiesto que tradujo fue el que recogía las bases del Futurismo. Tanto la obra como la vida
de este autor son una perpetua ruptura de las convenciones. Su principal aportación a la literatura es la creación, en
1914, de la Greguería que el mismo define como metáfora + humor.
El Ultraísmo y el Creacionismo son dos movimientos vanguardistas que surgen en el ámbito hispánico. Huidobro
(Chile) será el impulsor, en 1918, del Creacionismo que promueve la idea de crear una nueva realidad sin imitar la
naturaleza. Este movimiento es seguido por autores de la Gº del 27 como Gerardo Diego (Imagen). El Ultraísmo
aparece el mismo año en España y mezcla distintos ismos europeos como el futurismo, el cubismo y el dadaísmo; su
premisa es “ir más allá” a través de imágenes y metáforas sorprendentes, con un sentido lúdico de la creación
estética. lL autor más destacado es Guillermo de la Torre (Hélices, 1923) o el argentino J.L Borges (Fervor de Buenos
Aires). El peruano César Vallejo, en Trilce (acrónimo formado por “triste“y “dulce”) utiliza el verso libre y la
arbitrariedad en la sintaxis apartándose de toda lógica, muy en la línea de las vanguardias.
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