DESCOLONIZACION o o o La descolonización, la globalización y el mundo actual son temas de estudio en la Universidad de Salamanca, donde se analizan los procesos históricos que llevaron a la independencia de naciones coloniales y cómo la globalización ha transformado las relaciones internacionales. La descolonización, iniciada en el siglo XX, eliminó el dominio colonial en numerosos países, mientras que la globalización ha redefinido la interconexión económica, política y cultural a nivel mundial, presentando desafíos y oportunidades en el contexto contemporáneo. Descolonización: Proceso histórico en el que los territorios coloniales obtuvieron su independencia de las potencias dominantes. Dinámicas: Este proceso ocurrió tanto de forma pacífica como a través de conflictos y luchas civiles. Impacto: Transformó profundamente el mapa político global y liberó territorios que habían estado bajo control colonial durante siglos. Globalización: Fenómeno que intensifica la interconexión entre países a nivel económico, político, social y cultural. Relación con la descolonización: La globalización ha configurado el mundo posterior a la descolonización, planteando nuevos desafíos y dinamismos. Estudio en la Universidad de Salamanca: La universidad aborda estas temáticas para analizar las complejidades del mundo actual, considerando tanto las consecuencias de la descolonización como la influencia de la globalización en la configuración del orden mundial contemporáneo. La descolonización es uno de los fenómenos más importantes del siglo XX, y la situación actual de los países que pasaron por ese proceso depende de su etapa como colonias y de la forma en la que se desarrolló esa descolonización. Dentro del grupo de países que se denominaban tercer mundo, actualmente se pueden encontrar países en vías de desarrollo y ricos en recursos naturales. Los factores que influyeron en el proceso de la descolonización son de muy diverso tipo y podemos destacar los siguientes: Las ideas democráticas que se extendieron por algunos países colonizados. Factores sociológicos como el aumento de la población. Las ideas de libertad e independencia. Los conflictos bélicos como la I y la II Guerra Mundial. No obstante, los factores que influyeron en cada país son diferentes debido a la situación histórica y económica de cada uno. Cómo se desarrolló el proceso de descolonización del tercer mundo La descolonización fue un proceso relativamente rápido, ya que se desarrolló en gran parte entre los años 1945 y 1962. Los hitos más importantes del proceso son los siguientes: 1) 2) 3) 4) La independencia de Asia. Se produjo una primera fase que se desarrolló en Asia y que tuvo su base en la valoración de la identidad cultural. 1 Hacia el año 1946 obtuvieron la independencia Líbano, Irak y Siria, entre otros países. La independencia de la India y Pakistán se produjo entre los años 1945 y 1947. En todo el proceso descolonizador fue un factor esencial la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1947, que reconoce el derecho de los pueblos a gobernarse a sí mismos. Por lo que se refiere a la descolonización de Indochina, se produjo como consecuencia de un conflicto, pero la de Laos y Camboya fue un proceso más pacífico. La descolonización de África se produjo más tarde que la de Asia, aunque hay países que se descolonizaron antes, como Egipto en el año 1922. Libia declaró su independencia en el año 1951, Túnez en el año 1956, Marruecos hacia el año 1956 y Argelia en el año 1962. En cuanto a otros países africanos, podemos destacar el caso de Ghana, que se independizó en el año 1957 y más tarde le seguirían Sierra Leona, Uganda, Tanzania, Zambia y Malawi. Entre los años 1975 y 1995 se produce la última fase de la descolonización que afecta a Oceanía y el Caribe. Actualmente, la mayor parte de los países descolonizados forman parte del grupo de países que están en vías de desarrollo. Este se mide teniendo en cuenta factores como el número de escuelas, el nivel educativo, la alimentación y el grado de desnutrición, la situación de la salud y el número de hospitales (camas por cada mil habitantes), es decir, se trata de un conjunto de indicadores de carácter socioeconómico. La descolonización, un proceso de independencia política de las colonias, se entrelaza con la globalización actual al transformar el mapa político y económico del mundo, dejando un legado que aún impacta las estructuras de poder, la desigualdad y la identidad cultural. Si bien la descolonización política clásica (con su máximo apogeo en el siglo XX) ocurrió en gran medida, el mundo actual aún lucha con sus implicaciones más profundas, como la descolonización cultural, económica y social, a través de debates sobre la justicia social, la redistribución de la riqueza y la deconstrucción del eurocentrismo. La descolonización en el mundo actual Independencia política y sus consecuencias: La descolonización del siglo XX llevó a la creación de casi cien nuevos países independientes, alterando el mapa político global. La mayoría de estos nuevos países se agruparon en el "Tercer Mundo" y enfrentaron desafíos socioeconómicos como la pobreza, la falta de infraestructura y sistemas de salud precarios. Descolonización en curso: Aunque la independencia política se logró en la mayor parte del mundo, la descolonización sigue siendo un proceso activo, especialmente en términos culturales y económicos. Se trata de cuestionar el legado colonial, como las estructuras de poder, la imposición cultural y el eurocentrismo, y de buscar la soberanía en diferentes esferas. Demanda de soberanía: Las demandas actuales de descolonización abarcan la soberanía política, económica, cultural y psíquica. Esto incluye la deconstrucción 2 de cánones de belleza, el reconocimiento de lenguas y tradiciones indígenas, y la necesidad de que los países del "Sur Global" tengan un mayor control sobre sus propios desarrollos y destinos. La globalización y el legado de la descolonización Impacto de la colonización en la globalización: El colonialismo sentó las bases de la globalización actual a través de la apertura de rutas comerciales y el intercambio de tecnología e ideas, aunque a costa de la explotación de las colonias. La globalización actual a menudo reproduce las mismas desigualdades de poder, aunque con nuevas formas de dominación. Desafíos para la cooperación internacional: La cooperación internacional debe ir más allá de la ayuda y enfocarse en la transferencia de poder y la toma de decisiones. Esto implica que las comunidades locales, especialmente las marginadas por las estructuras coloniales, tengan la capacidad de definir y liderar sus propios procesos de desarrollo. Relación entre historia e identidad: La descolonización resalta la profunda conexión entre la historia, la identidad y la política. Aborda cuestiones cruciales de raza, cultura y nacionalidad, y cómo estas se entrelazan en la economía global y las relaciones de poder. La descolonización fue el proceso de independencia de las colonias en relación a sus metrópolis europeas. Surgió en África y Asia a mediados del siglo XX y reclama el derecho de autodeterminación de los pueblos colonizados. Aunque la mayoría se independizaron en el siglo pasado, quedan diecisiete territorios por descolonizar, entre ellos el Sáhara Occidental, la última colonia de África. Las demandas de la descolonización siguen activas: van desde la soberanía política y económica hasta la deconstrucción de cánones de belleza o el reconocimiento de tradiciones, culturas y lenguas indígenas. A partir del siglo XV, y especialmente en el XIX, los países europeos emprendieron una expansión colonial en América, Asia y África. El colonialismo cimentó la globalización con la apertura de rutas comerciales, el intercambio de tecnología e ideas e impulsando la economía de las metrópolis. Sin embargo, este progreso fue a costa de la dominación europea sobre sus colonias, que se tradujo en su explotación económica y la subyugación de los colonizados, que sufrieron abusos y esclavitud. El impulso de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría Tras siglos de dominio, la oportunidad de la descolonización llegó con la Segunda Guerra Mundial. Potencias europeas como Francia, Bélgica o el Reino Unido se vieron amenazadas o incluso ocupadas por la Alemania nazi. Los habitantes de sus colonias participaron en la guerra esperando que después se les concediera la independencia, pero las metrópolis se negaron. Por tanto, la élite intelectual de las colonias aprovechó la debilidad europea tras el conflicto para lanzar movimientos nacionalistas y anticolonialistas. Estos movimientos ganaron fuerza durante la Guerra Fría apoyados por las dos nuevas potencias globales: Estados Unidos y la Unión Soviética. Ambos países 3 cuestionaron el sistema colonial y apoyaron el proceso de independencia de los nuevos países. No obstante, la disputa ideológica y geopolítica entre los dos bloques sustituyó el colonialismo europeo por el imperialismo estadounidense y sóvietico. Numerosos líderes anticoloniales, que también se oponían al imperialismo de la Guerra Fría, se reunieron en la Conferencia de Bandung, en Indonesia, en 1955. Apostaban por la coexistencia pacífica y rechazaban la lógica de bloques, por lo que constituyeron el Movimiento de Países no Alineados, neutrales en la disputa entre las superpotencias. Inspirados en figuras previas como Mahatma Gandhi en India y su desobediencia civil bajo el colonialismo británico, destacaron líderes como Gamal Abdel Náser, militar y estadista egipcio que abogó por el socialismo árabe e impulsó el panarabismo. Rechazo o diálogo: las respuestas de las metrópolis La descolonización se encontró muchas veces con la resistencia de las metrópolis. Un ejemplo dramático fue el de Francia. Después de participar en la Segunda Guerra Mundial, los argelinos esperaban tener los mismos derechos que los franceses, pero se les siguió considerando ciudadanos de segunda. Esto desembocó en la guerra de Independencia de Argelia (1954 – 1962), en la que se estima murieron un millón de personas. Tras la independencia, un millón de colonos franceses fueron expulsados del país. El Imperio británico optó por la vía diplomática, consciente del progresivo desprestigio del colonialismo. Negoció la independencia con sus colonias e impulsó la Mancomunidad de Naciones, una organización formada por 54 países y dedicada a fomentar la cooperación entre el Reino Unido y sus antiguas colonias. En cualquier caso, la descolonización reveló las brutalidades y expolios de la era colonial, como el genocidio en el Congo belga. También impulsó el término “Sur global”, en referencia a la nueva mayoría de Estados independientes en vías de desarrollo. Muchos de estos países se han visto envueltos en el neocolonialismo, la explotación de sus recursos por parte de países y compañías del mundo desarrollado. La ONU, clave en la descolonización La ONU ha sido clave en la descolonización desde su fundación en 1945. Al acabar la Segunda Guerra Mundial, se estimaba que un tercio de la población mundial vivía en territorio colonizado. En 1960 la Asamblea General aprobó la Resolución 1514, conocida como “Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales”, que inició la descolonización supervisada por el Comité Especial para ello. Más de ochenta países han conseguido su independencia desde la creación de la ONU, pero aún existen diecisiete territorios no autónomos. La organización mantiene su esfuerzo por la descolonización con planes de acción cada diez años, el más reciente para el periodo 2020-2030. CAUSAS DE DESCOLONIZACION EN AFRICA Las causas de la descolonización en África incluyen el debilitamiento de las potencias europeas tras la Segunda Guerra Mundial, el auge del nacionalismo africano impulsado por líderes educados en Occidente, la presión internacional de la ONU y la condena de Estados Unidos y la Unión Soviética, y el ejemplo de otros países asiáticos que ya habían logrado la independencia. Estos factores combinados 4 hicieron insostenible el control colonial, llevando a movimientos independentistas, negociaciones y, en algunos casos, guerras de liberación. Causas internas y sociopolíticas Surgimiento del nacionalismo: Líderes africanos, formados en las universidades occidentales, usaron la retórica de la libertad e independencia para inspirar movimientos nacionalistas y anticoloniales. Conciencia y unidad: El contacto con la cultura europea y la participación de soldados africanos en la Segunda Guerra Mundial aumentaron la conciencia de discriminación y el deseo de autodeterminación. Medios de comunicación y educación: El desarrollo de infraestructuras y medios de comunicación permitió la difusión de nuevas ideas políticas entre la población. Causas externas y geopolíticas Debilitamiento de las potencias coloniales: La Segunda Guerra Mundial dejó a Europa económicamente debilitada, con menos recursos para mantener sus imperios. Presión internacional: La ONU, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y las superpotencias como Estados Unidos y la Unión Soviética, que apoyaban ideológicamente el derecho a la autodeterminación de los pueblos, ejercieron una presión significativa contra el sistema colonial. Ejemplo de otros países: Los procesos de independencia en Asia, como la India, sirvieron como modelo y motivación para los movimientos africanos. Papel en la guerra: La contribución de los soldados africanos en la Segunda Guerra Mundial validó sus reclamos de independencia, ya que lucharon por la libertad de otros sin tenerla ellos mismos. La descolonización de África Por Abel Gil 25 mayo, 2020 La descolonización de África es un proceso que se inicia al acabar la Segunda Guerra Mundial y que se extiende hasta la década de los años setenta, con la singularidad de Namibia como excepción. Tras las Guerras Mundiales, las colonias, que habían hecho una contribución especial al esfuerzo bélico de las metrópolis — Francia y Bélgica, en su parte metropolitana, desaparecieron y sus Estados fueron sostenidos por las colonias—, empezaron a exigir compensaciones políticas a la vez que el foco del poder en el mundo abandonaba las potencias coloniales y se dirigía hacia Estados Unidos y la Unión Soviética, grandes ganadores del conflicto y ambos con un enfoque anticolonial. Los primeros lugares en descolonizarse fueron las excolonias italianas —Libia y Eritrea—, que tras la Segunda Guerra Mundial habían acabado en manos de otras potencias coloniales. El primer país en declarar su independencia se produjo en el mandato británico de Cirenaica en 1949, proclamándose el Emirato de Cirenaica, que dos años después se convertiría en Libia al anexionarse los mandatos de Tripolitania 5 y Fezán, bajo administración británica y francesa, respectivamente. A Libia le siguió el mandato británico sobre Eritrea en 1952, aunque en este caso la descolonización no supuso la independencia, sino su integración en Etiopía. Con todo fue la Revolución Egipcia de 1952 la que dio el pistoletazo de salida al proceso descolonizador al acabar con el régimen monárquico y la ocupación británica. Un año más tarde Egipto era independiente, y con Nasser a la cabeza tendría una postura fuertemente anticolonial. Las reclamaciones egipcias sobre el Sudán angloegipcio obligaron a Reino Unido a forzar la independencia de Sudán en 1956 para que no acabase en manos de Nasser. Además, un año antes, en 1955, se había producido la Conferencia de Bandung, otro hito en el proceso descolonizador. Tras la Conferencia de Bandung se sucedió la independencia de los protectorados franceses de Túnez y Marruecos —aunque este último tardaría en obtener su forma actual— en 1956, Gana británica en 1957 y Guinea francesa —conocida actualmente como Guinea-Conakri— en 1958. Dos años más tarde, en 1960, se produjo el gran cambio en el mapa africano con la independencia de la práctica totalidad de las colonias francesas, con la excepción de Argelia, Yibuti, las Comoras y Reunión — Mayotte, en las Comoras, y Reunión siguen siendo parte de Francia—. Pero Francia otorgó la independencia de un modo rápido a muchos de estos territorios a cambio de mantener una superestructura política, económica y cultural en el continente, un auténtico imperio neocolonial con una moneda como el franco CFA, que sigue dependiendo de París. Pero esta metrópoli no pudo contener más lo poco que quedaba de su imperio colonial, y en 1962, tras una dura guerra, Francia tuvo que reconocer la independencia de Argelia. Suponía el fin de su intento de asimilarla como parte íntegra de Francia. La independencia de las colonias británicas fue pacífico y paulatino, aunque con problemas interétnicos debido al trazado arbitrario de las fronteras. A pesar de que el Reino Unido mantuvo a la mayoría de sus excolonias dentro de su esfera de influencia gracias a la Mancomunidad de Naciones —Commonwealth—, la presencia de importantes comunidades de colonos blancos en Kenia, Rodesia — hoy Zimbabue— o Sudáfrica también marcó buena parte del proceso. En el caso de Rodesia, esta proclamó su independencia de manera unilateral para garantizar que la minoría blanca mantuviese el poder, siendo el proceso de independencia más tenso del África británica. Sudáfrica, por su parte, mantuvo un sistema de segregación racial que también extendió a Namibia, el mandato que le había sido otorgado. De hecho Namibia fue integrada como una parte más del territorio sudafricano y no como una colonia, aunque Naciones Unidas lo siguiese considerando como un mandato, algo que retrasó su independencia hasta 1990. Quedó entonces en el aire el problema de Walvis Bay, una antigua colonia británica integrada en la Unión Sudafricana cuando Namibia todavía era alemana, pero que había quedado rodeada por un nuevo país al que no quería pertenecer. En los años setenta apenas quedaban colonias en África, la mayoría de ellas pertenecientes a poderes coloniales secundarios como España y Portugal. Los intentos de la dictadura portuguesa de mantener sus inmensas colonias cuando el resto de África ya era libre llevaron a duras guerras de independencia, que en plena Guerra Fría acabaron siendo una representación de la lucha de los dos bloques y que acabaron con las minorías portuguesas. En el caso español, Guinea Ecuatorial se había independizado en 1968, Marruecos se había hecho con el Rif poco después de su independencia, Cabo Juby en 1958 e Ifni en 1969. Quedaba el Sáhara Occidental, que proclamó su independencia en 1976. Sin 6 embargo, el territorio ya estaba siendo ocupado y colonizado por Marruecos, y esa fecha de descolonización es más teórica que real. A efectos del derecho internacional sigue siendo una colonia española; a efectos prácticos, una colonia marroquí. Por último, solo hubo dos territorios que nunca fueron colonizados: Etiopía y Liberia. El país etíope nunca llegó a ser colonizada por ninguna potencia, aunque sí ocupado brevemente por Italia pocos años antes de la Segunda Guerra Mundial. Este hecho convertirá a Etiopía en un ejemplo para el resto de África y en un símbolo del panafricanismo —y del rastafarismo—, cuyos colores son, precisamente, los de Etiopía. Liberia tampoco experimentó un proceso de descolonización propiamente dicho, aunque sí uno de colonización. La singularidad de Liberia es que fue colonizado por antiguos esclavos estadounidenses y no directamente por Estados Unidos, por lo que el inicio de la llegada de colonos afroestadounidenses es el inicio del propio Estado, los cuales, además, reprodujeron el sistema esclavista estadounidense. o o o o o o o o La descolonización de África fue un proceso de independencia de las colonias europeas que se aceleró tras la Segunda Guerra Mundial, culminando principalmente en la década de 1960. Estuvo impulsada por factores internos, como el nacionalismo africano y el surgimiento de élites educadas, y externos, como el debilitamiento de las potencias coloniales europeas y el apoyo de la ONU. El proceso varió, desde movimientos pacíficos como el de Ghana hasta guerras violentas como la de Argelia, y dejó un legado de desafíos como fronteras artificiales, conflictos internos e inestabilidad política y económica. Crecimiento de movimientos nacionalistas y partidos políticos africanos. Formación de élites educadas que lideraron las luchas por la independencia. Movimientos de resistencia y de liberación, incluyendo grupos guerrilleros. Externos: El debilitamiento de las potencias europeas después de la Segunda Guerra Mundial. La influencia de movimientos de descolonización en otras regiones, como la India. El creciente apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a la autodeterminación de los pueblos. Características del proceso Intensidad variada: El proceso fue diferente en cada país, dependiendo de la potencia colonizadora y la resistencia local. Pacífico: Algunos países, como Ghana (1957), obtuvieron su independencia de manera relativamente pacífica. Violento: Otros enfrentaron guerras prolongadas y sangrientas, como Argelia contra Francia. El "Año de África": 1960 fue testigo de la independencia de 17 países africanos, marcando un momento cumbre en el proceso. Legado duradero: A pesar de la independencia política, muchos países lucharon con los problemas heredados del colonialismo. 7 Desafíos posteriores a la independencia Fronteras artificiales: Las fronteras impuestas por las potencias coloniales no respetaban las divisiones étnicas ni culturales, lo que generó tensiones y conflictos internos. Inestabilidad política: La falta de instituciones sólidas llevó a la aparición de dictaduras, golpes de estado y guerras civiles. Dependencia económica: Muchas economías quedaron basadas en la exportación de materias primas, con poca industrialización, lo que generó dependencia económica de potencias extranjeras. Retos sociales: Se mantuvieron desigualdades sociales y raciales heredadas del pasado colonial. 8
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