Servicios del PEAP
U1. Habilidades de lenguaje y
comunicación
Pensamiento profesional
ADMON
Docente: Dra. Mariana Navarro
En la empresa Innovar, se detectó una disminución en la
satisfacción de clientes durante el último trimestre. Después de
analizar reportes y encuestas, el equipo directivo envió un
comunicado: ‘La clave para mejorar nuestros resultados está en la
atención al cliente”. Los colaboradores se sintieron confundidos,
ya que ellos pensaban que la atención al cliente era buena y
cumplía con los estándares establecidos.
¿Dónde está la confusión?
Comprensión lectora
Comunicación indirecta
La comprensión lectora, según
Ramírez (2017), es la capacidad de
entender un texto y atribuirle
significado, lo que implica abstraer
sus ideas esenciales y relacionarlas
con conocimientos previos. Se
distinguen tres tipos de comprensión:
literal (información explícita), crítica
(evaluación del contenido) e
inferencial (lectura de implicaciones).
Existen varios niveles de profundidad
en la comprensión, ya que cada
persona interpreta la información de
manera diferente. Los factores que
influyen en este proceso son: la
persona lectora, el tipo de registro
del texto, los conocimientos previos
almacenados y la forma de leer.
El mensaje de un texto puede ser
explícito (significado literal e
intencionalidad) o implícito. Por
ejemplo, una frase aparentemente
simple puede tener una intención
distinta a la que se expresa
directamente.
La estructura narrativa de los textos se organiza en
secuencias: locativas (lugar), temporales (sucesión
de hechos), disyuntivas (alternativas), concesivas
(limitaciones), causales (causa-efecto), comparativas
(semejanzas), adversativas (oposiciones),
condicionales (acciones condicionadas), aditivas
(suma de ideas), de contraste (diferencias y
similitudes) y problema-solución (conflicto y
medidas).
En los textos literarios intervienen personajes
(principales y secundarios), ambientes (físico, social,
cultural, geográfico y psicológico) y acciones (lo que
hacen los personajes). La interpretación del lector
permite deducir las intenciones del autor y el significado
contextual de palabras o eventos.
También se describen las tareas cognitivas relacionadas
con la interpretación de textos, como la síntesis, la
identificación de la idea central, el análisis de premisas y
conclusiones, y el manejo de argumentos y
contraargumentos para exponer y debatir posturas.
En cuanto a la organización de un texto, se señalan sus partes
fundamentales: título, introducción, desarrollo (o cuerpo) y
conclusión, cada una con una función específica en la construcción
del mensaje.
Por último, se presentan los distintos registros lingüísticos que
puede adoptar un texto según su finalidad: culto (formal y preciso),
literario (estético y emotivo), coloquial (informal y cotidiano) y
científico o técnico (objetivo y especializado, con tecnicismos
propios de cada área). La elección del registro depende del
impacto buscado y del contexto en que se comunica el mensaje.
Es una técnica o habilidad para
comunicar información ajena o una
idea propia sin reproducirla
textualmente, sino adaptándola con
las propias palabras del emisor y
ajustándola a un nuevo contexto
comunicativo, implicando cambios en
elementos como tiempos verbales,
pronombres y referencias espaciales.
Las palabras se clasifican por su significado y su
función dentro de la oración.
Expresan acciones y su relación con el tiempo y la persona que
las ejecuta. Se distinguen formas verbales: infinitivo (sin persona
ni tiempo), imperativo (mandato), indicativo (acción real, activa o
pasiva), y subjuntivo (deseo o posibilidad irreal). La conjugación
varía según número y persona.
Designan personas, animales o cosas, y pueden variar
en género y número. Se clasifican en:
Propios y comunes: nombres específicos y
generales.
Individuales y colectivos: uno o varios seres.
Concretos y abstractos: cosas palpables o
conceptos.
Contables y no contables: objetos que se pueden
contar o medir.
Califican al sustantivo y deben concordar en género y
número. Pueden tener grados positivo, comparativo y
superlativo.
Modifican verbos, adjetivos u oraciones; no varían en género ni
número. Se clasifican según modo, tiempo, lugar, cantidad, causa,
fin e instrumento.
Establecen relaciones entre palabras, dando sentido
a la frase (ejemplo: a, de, desde, hacia).
Sustituyen al sustantivo y se agrupan en: personales,
demostrativos, posesivos, relativos, indefinidos, interrogativos y
exclamativos.
Signos de puntuación.
Acentuación.
Grafías: uso correcto de letras con sonidos
similares (c/s/z, g/j, b/v, h, r/rr, x, ll/y).
Uso de mayúsculas.
·Sinónimos: significado igual.
·Antónimos: significado opuesto.
·Homónimos: igual pronunciación/escritura,
distinto significado (homógrafos y
homófonos).
Estructura del texto
Consiste en introducción, desarrollo y
conclusión, compuesta por oraciones
principales y secundarias.
Tipos de oraciones
·Simples: un sujeto y predicado.
·Compuestas: más de un sujeto o verbo, pueden
ser coordinadas, yuxtapuestas o subordinadas.
Sintaxis
Elementos de la oración: sujeto (tácito,
explícito, compuesto, indeterminado),
predicado, objeto directo/indirecto.
Redacción
Debe tener cohesión, coherencia y
concordancia gramatical.
Vicios del lenguaje
Errores frecuentes: pleonasmo, neologismo, modismo, barbarismo, anglicismo,
queísmo, anfibología, dequeísmo, cosismo, cacofonía, reiteración.
Falta de claridad en el mensaje
Puede ocurrir por distorsión, eliminación, generalización o contradicción dentro de la
comunicación.
Recursos
Examen: Responder examen semana 1.
Puntos extra: Resuelve el
autocalificable semana 1.
Resuelvo tus dudas con
gusto
Recursos de la asignatura semana 1.