UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL COORDINACIÓN DE EDUCACIÓN EN SALUD DELEGACION SONORA UNIDAD DE MEDICINA FAMILIAR 68 C/ UMAA UNIDAD DIDÁCTICA: PRÁCTICA QUIRÚRGICA 1 TEMA: PROCESO DE CUIDADO ENFERMERO A PACIENTE CON FRACTURA DE COSTILLAS Y HEMOTORAX COORDINADORES: MTRA. MARTHA PATRICIA PABLOS GASTELÚM. L.E. ABEL ROJAS JIMÉNEZ. ALUMNA: E.E.E.Q. CABADA ACUÑA DIANA GABRIELA HERMOSILLO, SONORA A 06 DE MAYO DEL 2026 ÍNDICE INTRODUCCIÓN 3 OBJETIVOS 5 Objetivo general: 5 Objetivos específicos: 5 MARCO TEORICO 6 Concepto 6 ANATOMÍA DE LA REGIÓN TORÁCICA Y PULMONAR 7 Epidemiología 9 Fisiopatología 9 Factores de riesgo 10 Manifestaciones Clínicas 11 Tratamiento 12 Complicaciones 13 VALORACIÓN Historia de enfermería 16 16 PATRONES FUNCIONALES DE MARJORIE GORDON 17 VALORACIÓN POR APARATOS Y SISTEMAS 26 DIAGNOSTICOS DE ENFERMERÍA 29 PLACES 30 BIBLIOGRAFIA 35 ANEXOS 36 FICHAS DE VALORACIÓN PRE Y POST QUIRÚRGICA 37 2 INTRODUCCIÓN El trauma torácico constituye una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial, especialmente en pacientes que sufren accidentes de gran impacto, como las volcaduras, afectando estructuras óseas y órganos vitales contenidos en la cavidad torácica (1,4). Dentro de estas lesiones, las fracturas múltiples de costillas con hemotórax representan una condición de gravedad, caracterizada por la acumulación de sangre en el espacio pleural como consecuencia del daño vascular o pulmonar, lo cual puede desencadenar alteraciones en la mecánica ventilatoria y compromiso del intercambio gaseoso (2,3). Estas alteraciones generan manifestaciones clínicas como dolor torácico intenso, disnea y limitación en la expansión pulmonar, lo que incrementa el riesgo de complicaciones respiratorias y hemodinámicas si no se interviene de manera oportuna (2,3). En este contexto, el manejo integral del paciente requiere una atención continua, basada en evidencia científica y orientada a garantizar la estabilidad del estado respiratorio, prevenir el deterioro clínico y evitar la aparición de complicaciones. El profesional de enfermería desempeña un papel fundamental en la valoración, monitoreo y cuidado del paciente con trauma torácico, especialmente en el periodo postoperatorio de procedimientos como la fijación costal y la resección pulmonar, donde se requiere vigilancia estrecha del estado respiratorio, control del dolor y prevención de complicaciones (1,3). El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) se presenta como una herramienta metodológica que permite brindar cuidados individualizados, sistemáticos y humanizados, fundamentados en el razonamiento clínico y en taxonomías estandarizadas como NANDA, NIC y NOC, favoreciendo la toma de decisiones y la continuidad del cuidado. El presente trabajo tiene como finalidad aplicar el Proceso de Atención de Enfermería en el paciente S.M.S.J., de 29 años de edad, con diagnóstico de fracturas múltiples de costillas con hemotórax secundarias a un accidente tipo 3 volcadura, integrando los conocimientos teóricos y prácticos para proporcionar una atención de calidad, segura y centrada en el paciente. 4 OBJETIVOS Objetivo general: Aplicar el Proceso de Atención de Enfermería en un paciente con fracturas múltiples de costillas con hemotórax secundarias a un accidente tipo volcadura, mediante la valoración integral, el razonamiento clínico y la ejecución de cuidados especializados, con el objetivo de mantener la estabilidad respiratoria y hemodinámica, aliviar el dolor, prevenir complicaciones y favorecer una recuperación integral. Objetivos específicos: • Identificar los factores de riesgo y las necesidades reales y potenciales del paciente con fracturas múltiples de costillas con hemotórax, mediante una valoración integral que permita priorizar los problemas de salud. • Valorar el estado respiratorio del paciente, identificando alteraciones en la ventilación y el intercambio gaseoso que puedan comprometer su estabilidad. • Implementar acciones de enfermería orientadas a mejorar la función respiratoria y favorecer la expansión pulmonar, previniendo complicaciones como atelectasias o insuficiencia respiratoria. • Aplicar intervenciones dirigidas al control del dolor, con la finalidad de mejorar el patrón respiratorio y el confort del paciente. • Ejecutar cuidados de enfermería que contribuyan a mantener la estabilidad hemodinámica y prevenir complicaciones derivadas del hemotórax. • Implementar acciones a través del plan de cuidados de enfermería (PLACE) que permitan la disminución de los problemas reales y potenciales del paciente. • Evaluar la respuesta del paciente ante las intervenciones de enfermería, con el fin de determinar la eficacia del plan de cuidados y realizar ajustes oportunos. 5 MARCO TEORICO Concepto El trauma torácico se define como cualquier lesión que compromete las estructuras de la cavidad torácica, incluyendo la pared torácica, pulmones, pleura, corazón y grandes vasos, como resultado de mecanismos de impacto directo o indirecto. Este tipo de trauma representa una causa importante de morbimortalidad a nivel mundial, particularmente en pacientes involucrados en accidentes de gran impacto como las volcaduras, debido a la alta transferencia de energía que ocasiona lesiones complejas y potencialmente mortales (1). Dentro de las principales lesiones derivadas del trauma torácico se encuentran las fracturas múltiples de costillas, las cuales consisten en la interrupción de la continuidad ósea de dos o más arcos costales. Estas fracturas no solo afectan la integridad estructural de la caja torácica, sino que también alteran la mecánica ventilatoria, generando dolor intenso que limita la expansión pulmonar y favorece un patrón respiratorio superficial e ineficaz. Como consecuencia, se incrementa el riesgo de hipoventilación, retención de secreciones y desarrollo de complicaciones respiratorias como atelectasias y neumonía (2). El hemotórax, por su parte, se define como la acumulación de sangre en el espacio pleural secundaria a lesiones de vasos intercostales, parénquima pulmonar o grandes vasos intratorácicos. La presencia de sangre en la cavidad pleural provoca compresión del pulmón afectado, disminuyendo su capacidad de expansión y alterando el intercambio gaseoso. Dependiendo del volumen acumulado, puede presentarse desde compromiso respiratorio leve hasta insuficiencia respiratoria severa y alteraciones hemodinámicas significativas, incluyendo el desarrollo de choque hipovolémico en casos de hemotórax masivo (3). 6 ANATOMÍA DE LA REGIÓN TORÁCICA Y PULMONAR Figura 1. Anatomía de la región torácica y pulmonar. Fuente: Drake RL, Vogl W, Mitchell AWM. Gray’s Anatomy for Students. 4th ed. Elsevier; 2020. Figura 2. Anatomía del espacio pleural y sus relaciones. Fuente: Drake RL, Vogl W, Mitchell AWM. Gray’s Anatomy for Students. 4th ed. Elsevier; 2020. La región torácica está conformada por la caja torácica, una estructura osteomuscular integrada por el esternón, la columna vertebral y 12 pares de costillas, cuya función principal es proteger los órganos vitales contenidos en la cavidad torácica y participar en la mecánica ventilatoria. Las costillas se clasifican en verdaderas (I–VII), falsas (VIII–X) y flotantes (XI–XII), y se articulan posteriormente con las vértebras torácicas y anteriormente con el esternón mediante los cartílagos costales, permitiendo la expansión y contracción del tórax durante la respiración (7). 7 Los pulmones se localizan dentro de la cavidad torácica, ocupando los hemitórax derecho e izquierdo, y son los órganos encargados del intercambio gaseoso. Cada pulmón está recubierto por una membrana serosa denominada pleura visceral, mientras que la pleura parietal recubre la pared torácica. Entre ambas se encuentra el espacio pleural, el cual contiene una pequeña cantidad de líquido que facilita el deslizamiento pulmonar durante la ventilación (7). Figura 3. Relación anatómica entre pleura visceral, pleura parietal y cavidad pleural. Fuente: Drake RL, Vogl W, Mitchell AWM. Gray’s Anatomy for Students. 4th ed. Elsevier; 2020. El diafragma es el principal músculo respiratorio y separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal. Su contracción permite el aumento del volumen torácico durante la inspiración. Asimismo, los músculos intercostales contribuyen a la elevación y descenso de las costillas, favoreciendo la ventilación pulmonar (7). Los vasos intercostales recorren el borde inferior de cada costilla y pueden lesionarse en caso de fracturas costales, provocando sangrado hacia el espacio pleural. Por su parte, el mediastino se localiza en la región central del tórax y contiene estructuras vitales como el corazón, la tráquea y los grandes vasos (7). En el contexto del trauma torácico, estas estructuras adquieren especial relevancia, ya que las fracturas costales comprometen la estabilidad de la pared torácica, mientras que la acumulación de sangre en el espacio pleural, como ocurre en el hemotórax, interfiere con la expansión pulmonar y altera el intercambio gaseoso, afectando de manera directa la función respiratoria del paciente (3). 8 Epidemiología El trauma torácico constituye una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial, formando parte de las lesiones más frecuentes en pacientes politraumatizados. Se estima que está presente en aproximadamente el 20–25% de los pacientes con trauma severo y que es responsable directo o contribuyente de una proporción significativa de las muertes por trauma (1). Las fracturas de costillas representan las lesiones más comunes dentro del trauma torácico cerrado, observándose hasta en el 40% de estos casos. Su incidencia aumenta con la edad y se asocia con un mayor riesgo de complicaciones respiratorias, estancia hospitalaria prolongada y aumento de la mortalidad, especialmente cuando existen múltiples fracturas o lesiones asociadas (2). El hemotórax, por su parte, se presenta en aproximadamente el 30–50% de los pacientes con trauma torácico, ya sea de forma aislada o en combinación con otras lesiones como neumotórax o contusión pulmonar, lo que incrementa la complejidad y gravedad del cuadro clínico (3). A nivel global, los accidentes de tránsito representan una de las principales causas de trauma torácico, siendo más frecuentes en adultos jóvenes. Factores como la velocidad, el uso inadecuado de dispositivos de seguridad y el tipo de impacto influyen directamente en la severidad de las lesiones. En México, los accidentes viales continúan siendo un problema relevante de salud pública, contribuyendo de manera importante a la carga de enfermedad y mortalidad por trauma (4). Fisiopatología El trauma torácico secundario a accidentes de gran impacto genera una transferencia significativa de energía hacia las estructuras de la cavidad torácica, ocasionando lesiones tanto en la pared torácica como en los órganos intratorácicos. En este contexto, las fracturas múltiples de costillas ocurren cuando la fuerza del impacto supera la elasticidad y resistencia del tejido óseo, produciendo la discontinuidad de los arcos costales (1). 9 Como consecuencia de estas fracturas, se produce dolor intenso que limita la expansión torácica, condicionando un patrón respiratorio superficial e ineficaz. Esta hipoventilación favorece la disminución de la ventilación alveolar, lo que puede conducir a retención de secreciones, atelectasias y alteraciones en la oxigenación (2). Por otra parte, el hemotórax se origina cuando existe sangrado hacia el espacio pleural, generalmente secundario a la lesión de vasos intercostales, parénquima pulmonar o estructuras vasculares mayores. La acumulación de sangre en esta cavidad provoca compresión del pulmón afectado, impidiendo su adecuada expansión durante la inspiración (3). Esta compresión pulmonar reduce la superficie disponible para el intercambio gaseoso, generando hipoxemia. Además, el volumen de sangre acumulado puede provocar un efecto de desplazamiento de estructuras mediastínicas en casos severos, así como una disminución del retorno venoso, contribuyendo al deterioro hemodinámico del paciente (3). En conjunto, la combinación de dolor, alteración mecánica de la pared torácica y compresión pulmonar ocasiona un aumento del trabajo respiratorio y una disminución de la eficiencia ventilatoria. Si no se interviene de manera oportuna, estas alteraciones pueden progresar a insuficiencia respiratoria y compromiso hemodinámico, poniendo en riesgo la vida del paciente (1,3). Factores de riesgo El desarrollo de lesiones torácicas como las fracturas múltiples de costillas y el hemotórax se encuentra estrechamente relacionado con el mecanismo de lesión, siendo los accidentes de tránsito de gran impacto, como las volcaduras, uno de los principales factores de riesgo debido a la alta transferencia de energía que se ejerce sobre la cavidad torácica (1,4). La edad avanzada representa un factor importante, ya que se asocia con disminución de la densidad mineral ósea y menor elasticidad de la caja torácica, lo 10 que incrementa la susceptibilidad a fracturas costales y a la aparición de complicaciones respiratorias (2). Asimismo, se ha documentado que los pacientes de mayor edad presentan mayor mortalidad en comparación con pacientes jóvenes con lesiones similares (5). El sexo masculino se ha identificado como un factor asociado a mayor incidencia de trauma torácico, lo cual se relaciona con una mayor exposición a situaciones de riesgo, como accidentes vehiculares y actividades de alto impacto (4). Otros factores relevantes incluyen el uso inadecuado o la ausencia de dispositivos de seguridad, como el cinturón de seguridad, así como el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas, los cuales incrementan significativamente la probabilidad de sufrir traumatismos severos (6). Finalmente, la presencia de enfermedades pulmonares crónicas, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), puede agravar el cuadro clínico al comprometer la función respiratoria basal del paciente, aumentando el riesgo de complicaciones como insuficiencia respiratoria (3). Manifestaciones Clínicas Las manifestaciones clínicas del trauma torácico con fracturas múltiples de costillas y hemotórax pueden variar en función de la gravedad de la lesión y del grado de compromiso respiratorio y hemodinámico del paciente. Entre los signos y síntomas más frecuentes se encuentra el dolor torácico intenso, el cual se exacerba con la respiración, la tos o el movimiento, limitando la expansión pulmonar y favoreciendo un patrón respiratorio superficial (1,2). A nivel respiratorio, es común la presencia de disnea, taquipnea y disminución de los ruidos respiratorios en el lado afectado. En casos de hemotórax, la acumulación de sangre en el espacio pleural puede provocar una reducción en la expansión pulmonar, generando hipoventilación y alteraciones en el intercambio gaseoso, lo que se manifiesta clínicamente como hipoxemia y, en casos severos, cianosis (3). 11 En la exploración física pueden observarse signos como asimetría torácica, uso de músculos accesorios de la respiración, crepitación ósea (en el caso de fracturas costales) y dolor a la palpación. Asimismo, pueden presentarse equimosis o lesiones visibles en la pared torácica, indicativas del mecanismo de trauma (1). Desde el punto de vista hemodinámico, los pacientes con hemotórax significativo pueden presentar signos de compromiso circulatorio, como taquicardia, hipotensión y palidez, los cuales pueden evolucionar a un estado de choque hipovolémico si no se interviene oportunamente (3). En el contexto postoperatorio, como en pacientes sometidos a fijación costal y resección pulmonar, es frecuente encontrar dolor quirúrgico, disminución de la movilidad, presencia de drenaje torácico, así como riesgo incrementado de complicaciones respiratorias, lo que requiere una vigilancia estrecha y un plan de cuidados especializado por parte del personal de enfermería. Tratamiento El tratamiento del trauma torácico con fracturas múltiples de costillas y hemotórax depende de la gravedad de las lesiones y del estado clínico del paciente, teniendo como objetivos principales garantizar la permeabilidad de la vía aérea, mantener una adecuada ventilación y preservar la estabilidad hemodinámica (1). En el manejo de las fracturas costales, el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico. El manejo conservador incluye el control del dolor, fisioterapia respiratoria y vigilancia clínica; sin embargo, en casos de inestabilidad de la pared torácica, dolor intenso o compromiso respiratorio, se recurre a la fijación costal, procedimiento que permite estabilizar la caja torácica y mejorar la mecánica ventilatoria (2). La fijación costal consiste en la alineación y estabilización de los arcos costales fracturados mediante sistemas de osteosíntesis, como placas y tornillos, lo que favorece la disminución del dolor, mejora la ventilación y contribuye a una recuperación más rápida del paciente (2,8). 12 Por otra parte, el hemotórax requiere la evacuación de la sangre acumulada en el espacio pleural mediante la colocación de un drenaje torácico, lo que favorece la reexpansión pulmonar y mejora el intercambio gaseoso (3). En casos donde existe daño significativo del parénquima pulmonar, puede ser necesaria la resección pulmonar, cuyo objetivo es retirar el tejido lesionado y preservar la función respiratoria (8). Desde el punto de vista quirúrgico, estos procedimientos se realizan bajo anestesia general. En el presente caso, se empleó anestesia general balanceada más bloqueo neuroaxial, lo que permitió un adecuado control de la vía aérea y una ventilación eficaz durante el acto quirúrgico, además de constituir una estrategia que contribuye al manejo del dolor en el periodo postoperatorio. El abordaje quirúrgico se realizó mediante una toracotomía posterolateral izquierda, permitiendo la exposición de las estructuras torácicas afectadas. En este contexto, el paciente fue sometido a fijación costal secundaria a fracturas con desplazamiento de los arcos costales tercero, cuarto, quinto y sexto del lado izquierdo. Durante el evento quirúrgico, se identificó daño en el parénquima pulmonar con presencia de cavitación, por lo que fue necesaria la realización de una resección pulmonar segmentaria, con el objetivo de retirar el tejido lesionado y preservar la función respiratoria. Durante el procedimiento quirúrgico, pueden presentarse riesgos intraoperatorios como sangrado, lesión de estructuras vasculares o pulmonares, complicaciones anestésicas y alteraciones en la ventilación. Estos eventos requieren un manejo inmediato para evitar el deterioro del estado hemodinámico y respiratorio del paciente (1,3). Complicaciones Las fracturas múltiples de costillas con hemotórax pueden dar lugar a diversas complicaciones, especialmente cuando no se establece un manejo oportuno y adecuado. Entre las principales se encuentran las complicaciones respiratorias, como la atelectasia, la cual se produce por la disminución de la expansión pulmonar 13 secundaria al dolor y a la ventilación superficial, favoreciendo el colapso alveolar (2). Otra complicación frecuente es la neumonía, derivada de la retención de secreciones y la disminución de la ventilación eficaz, lo que favorece la proliferación de microorganismos en el tracto respiratorio (2,3). El hemotórax puede evolucionar a un hemotórax masivo, generando compromiso hemodinámico importante debido a la pérdida de volumen sanguíneo, lo que puede desencadenar choque hipovolémico si no se interviene de manera oportuna (3). Asimismo, puede presentarse neumotórax asociado, ya sea como consecuencia del trauma inicial o de procedimientos invasivos, ocasionando colapso pulmonar y deterioro del intercambio gaseoso (3). En el contexto postoperatorio, como en pacientes sometidos a fijación costal y resección pulmonar, pueden presentarse complicaciones como infección del sitio quirúrgico, insuficiencia respiratoria, dolor no controlado y alteraciones en el funcionamiento del drenaje torácico, lo que requiere vigilancia continua y cuidados especializados por parte del personal de enfermería (1,3). 14 Adaptado de: 1. Galvagno SM, Nahmias JT, Young DA. Management of thoracic trauma. 2016. 2. Kirkpatrick AW, Ball CG, D’Amours SK, Zygun D. Thoracic trauma and hemothorax: A review. 2018. 3. Drake RL, Vogl W, Mitchell AWM. Gray’s Anatomy for Students. 4th ed. 2020. 15 VALORACIÓN Historia de enfermería Datos: Paciente masculino de iniciales S.M.S.J., de 29 años de edad, con fecha de nacimiento 22 de agosto de 1996, residente de Guaymas, Sonora. Vive acompañado de su familia, específicamente con su esposa. Como persona de contacto se registra a K.A.B.M. El paciente fue auxiliado en el lugar del accidente y trasladado en ambulancia al servicio de urgencias. El motivo de hospitalización se relaciona a accidente automovilístico, negando ingresos hospitalarios previos. Antecedentes personales: Refiere haber presentado fractura de brazo derecho, desconociendo el año en que ocurrió, sin reportar complicaciones asociadas. Asimismo, menciona antecedente quirúrgico de circuncisión durante su infancia, sin precisar la fecha de realización. Niega la presencia de enfermedades crónico-degenerativas, así como hospitalizaciones o intervenciones quirúrgicas adicionales. No patológicos: El paciente refiere contar con un esquema de vacunación incompleto. Niega haber presentado acontecimientos de importancia durante el nacimiento. Su desarrollo y crecimiento transcurrieron sin alteraciones aparentes. Heredo familiares: Refiere que su padre padece hipertensión arterial sistémica. Desconoce otros antecedentes relevantes en madre, hermanos y abuelos. No refiere causas de defunción en familiares ni otros datos de importancia relacionados con su padecimiento actual. 16 PATRONES FUNCIONALES DE MARJORIE GORDON 1. Patrón Mantenimiento y percepción de la salud El paciente refiere que su estado de salud previo era percibido como regular, mencionando la presencia de episodios alérgicos frecuentes caracterizados por estornudos, sin valoración médica previa. Refiere automedicación con antihistamínicos (loratadina), obteniendo mejoría de los síntomas. En cuanto a hábitos de higiene, refiere realizar aseo bucal una vez al día. El baño lo realiza de manera habitual de forma diaria; sin embargo, actualmente lo ha pospuesto debido al dolor y a su estado general. Suele cambiarse de ropa al bañarse y realiza lavado de manos de manera habitual, incluso refiere el uso de gel anti bacterial. Respecto a hábitos nocivos, refiere consumo de tabaco menor a una cajetilla diaria (aproximadamente 8 a 10 cigarrillos al día). Asimismo, refiere consumo de bebidas alcohólicas, aproximadamente 10 cervezas por ocasión, sin especificar frecuencia. También refiere consumo de otras sustancias como marihuana y cocaína, sin especificar frecuencia. Niega alergias a medicamentos, alimentos o ropa. No realiza actividad física ni cuenta con revisión dental periódica. El paciente refiere conocer la causa de su hospitalización, relacionada con accidente automovilístico, así como el objetivo de esta, enfocado en recibir atención médica, manejo de lesiones y control del dolor para su reincorporación a la vida cotidiana. Refiere apego al tratamiento indicado, incluyendo reposo y cuidados de dispositivos como catéteres, sondas, heridas. En cuanto a condiciones de vivienda, habita en casa de concreto con ventilación e iluminación mixta (natural y artificial), cuenta con dos habitaciones y mobiliario acorde a sus necesidades básicas. Dispone de sanitario conectado a drenaje 17 dentro de la vivienda, con adecuado aseo del hogar. Niega presencia de vectores y convivencia con animales domésticos. Por lo anteriormente expuesto, se identifica alteración en el patrón de mantenimiento y percepción de la salud, evidenciado por la presencia de hábitos nocivos como consumo de tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas, así como automedicación, deficiente higiene bucal y escaso seguimiento a medidas preventivas, lo que incrementa el riesgo de complicaciones en su estado de salud, por lo que el patrón se considera disfuncional. 2. Patrón Nutricional – Metabólico El paciente refiere que su apetito habitual es normal; sin embargo, en el momento actual se encuentra disminuido, asociado a su estado de salud. Niega la presencia de náuseas y vómitos, así como variaciones de peso en los últimos seis meses. Refiere dificultad para la deglución de alimentos sólidos, tolerando principalmente líquidos y algunos alimentos de consistencia blanda, lo cual se relaciona con su condición clínica. Durante su estancia hospitalaria se encuentra con indicación de dieta blanda complementada con líquidos, y cursó con ayuno previo por indicación médica para procedimiento quirúrgico. A la exploración física, presenta temperatura corporal de 37.3 °C, peso de 105 kg y talla de 1.78 m, con un índice de masa corporal de 33.1 kg/m², correspondiente a obesidad grado I. Presenta herida quirúrgica en región torácica izquierda secundaria a fijación costal, con apósito, sin datos aparentes de infección. Asimismo, cuenta con drenaje torácico tipo Pleurovac funcional y sonda vesical permeable, ambos con adecuada fijación. La piel circundante se encuentra íntegra, sin datos de infección o irritación en los sitios de inserción. 18 Se observan lesiones cutáneas por fricción (abrasiones) superficiales, en proceso de cicatrización, sin presencia de exudado ni datos de infección. Las mucosas se encuentran íntegras, de coloración rosada y con adecuada hidratación. Presenta cánula nasal con oxígeno suplementario y catéter periférico en miembro superior, ambos funcionales y sin datos de complicación. Abdomen plano, simétrico, sin distensión, con ruidos peristálticos presentes y sin presencia de masas. Refiere realizar habitualmente dos comidas al día; desayuno compuesto por huevo, tortillas y jugo, comida basada en pollo, arroz, tortillas, maíz y jugo, y omite la cena. Niega alimentos que le desagraden. La ingesta de líquidos es aproximadamente de 1 a 1.5 litros al día. Por lo anteriormente expuesto, se identifica alteración en el patrón nutricional– metabólico, evidenciado por disminución del apetito, dificultad para la deglución de alimentos sólidos, ingesta limitada a dieta blanda y líquidos, presencia de obesidad grado I y aumento de requerimientos metabólicos secundarios a trauma y proceso quirúrgico, lo que puede comprometer el estado nutricional y retrasar su recuperación, por lo que el patrón se considera disfuncional. 3. Patrón Eliminación El paciente refiere un patrón de eliminación intestinal habitual de una evacuación al día, con características normales, heces formadas, sin presencia de sangre ni dolor al evacuar. No refiere uso de laxantes ni supositorios. Niega alteraciones como estreñimiento, diarrea, hemorroides, sangrado, incontinencia o presencia de estomas. En cuanto a la eliminación urinaria, el paciente es portador de sonda vesical, por lo que la eliminación no se realiza de manera fisiológica. La orina presenta 19 características macroscópicas conservadas, de color amarillo ligeramente concentrado, sin turbidez ni sedimento visible. La sonda vesical se encuentra permeable, con adecuada fijación y drenaje urinario continuo, sin datos de infección en el sitio de inserción. La región perineal se encuentra íntegra, sin lesiones. No se observan alteraciones en la sudoración, ni presencia de olor fétido. Por lo anteriormente expuesto, se identifica alteración en el patrón de eliminación, evidenciado por la presencia de sonda vesical que condiciona una eliminación urinaria no fisiológica, lo que incrementa el riesgo de infección urinaria, por lo que el patrón se considera disfuncional. 4. Patrón Actividad - Ejercicio El paciente presenta alteración en el patrón de actividad y ejercicio, manifestando fatiga y disnea a mínimos esfuerzos, incluso durante el habla, así como intolerancia a la movilización secundaria al dolor torácico y procedimiento quirúrgico reciente. Refiere limitación importante de la movilidad derivada del trauma torácico y fijación costal, por lo que permanece en reposo relativo en cama y requiere apoyo parcial para la realización de actividades básicas como alimentación, higiene y movilización. Durante la exploración física se observa paciente con oxígeno suplementario por cánula nasal a 3 litros por minuto, saturación de oxígeno del 96%, frecuencia respiratoria de 22 respiraciones por minuto y presencia de disnea, sin datos evidentes de insuficiencia respiratoria. A la auscultación pulmonar se identifica murmullo vesicular disminuido en base pulmonar izquierda, sin ruidos agregados aparentes. Presenta frecuencia cardiaca de 125 lpm, pulso taquicárdico, regular y de adecuada intensidad, así como tensión arterial de 145/95 mmHg. Los ruidos cardiacos se encuentran claros y bien diferenciados, con ritmo regular y uniforme. Pulsos periféricos presentes, regulares y simétricos. 20 Asimismo, presenta limitación de la movilidad secundaria al dolor y procedimiento quirúrgico, marcha inestable y nula tolerancia a la deambulación. Se identifica fuerza muscular de 4/5 en extremidades superiores e inferiores. Cuenta con catéter venoso periférico permeable en miembro superior, sin datos de flebitis. Se reporta riesgo alto de caídas y riesgo elevado de lesiones por presión asociado a movilidad limitada y permanencia prolongada en cama. Refiere que en sus tiempos libres realiza actividades recreativas como ir de pesca. Por lo anteriormente expuesto, se identifica compromiso en la tolerancia a la actividad y limitación significativa de la movilidad física secundaria al trauma torácico, procedimiento quirúrgico y alteración respiratoria actual, por lo que el patrón se considera disfuncional. 5. Patrón Sueño – Descanso El paciente refiere hábito de sueño nocturno de aproximadamente 8 a 10 horas, con horario habitual entre las 21:00 y 06:00/07:00 horas. Refiere realizar siestas durante el día. Como apoyo para dormir menciona ingesta de clonazepam y escuchar música como medidas para favorecer el descanso. Durante su estancia hospitalaria refiere sensación de cansancio relacionada con la interrupción del sueño secundaria a intervenciones clínicas y tratamiento farmacológico. Presenta bostezos frecuentes, sin referir cambios importantes de humor u ojeras marcadas. Por lo anteriormente expuesto, se identifica alteración parcial en el descanso y continuidad del sueño asociada al entorno hospitalario y procedimientos terapéuticos, por lo que el patrón se considera disfuncional. 21 6. Patrón Cognitivo – Perceptivo El paciente presenta patrón cognitivo-perceptivo conservado en la mayoría de las áreas valoradas. Refiere audición dentro de límites normales, sin presencia de zumbidos, alteraciones auditivas ni uso de auxiliares auditivos. Niega vértigo; sin embargo, manifiesta dolor torácico relacionado con su padecimiento actual. La visión se encuentra dentro de parámetros normales, sin alteraciones aparentes, ceguera ni uso de prótesis visuales. Niega problemas para distinguir olores. En relación con funciones cognitivas, presenta memoria íntegra y adecuada orientación en tiempo, espacio y persona. El lenguaje es claro, sin alteraciones en el tono de voz y con adecuada fluidez en el discurso. Refiere cambios en la sensibilidad asociados a dolor en región torácica secundaria al traumatismo y procedimiento quirúrgico. Menciona aprender mejor mediante la escucha y explicaciones verbales, sin dificultad para la toma de decisiones. Durante la exploración física neurológica y sensorial se observan pares craneales aparentemente íntegros, con simetría ocular conservada, pupilas de 3 mm y adecuada reacción a la luz y acomodación. No se identifican lesiones oculares ni alteraciones visuales aparentes. En oído externo se observa integridad anatómica, sin hiperemia ni datos visibles de alteración; no se identifican datos de obstrucción del conducto auditivo. La audición se encuentra conservada. Nariz íntegra, con mucosa hidratada y tabique nasal alineado, sin presencia de secreciones ni dolor a la exploración. El olfato y la percepción de sabores básicos se encuentran conservados, sin alteraciones aparentes en la sensibilidad táctil. En la valoración del dolor, el paciente refiere dolor localizado en región torácica izquierda con irradiación hacia región posterior, de tipo constante y exacerbado con movimientos y respiración profunda, con intensidad 8/10 en la escala EVA. Se reporta Glasgow de 15/15, encontrándose consciente y orientado en las tres esferas neurológicas. 22 Por lo anteriormente expuesto, se identifica conservación adecuada de las funciones cognitivas, sensoriales y neurológicas; sin embargo, la presencia de dolor agudo secundario al traumatismo torácico y procedimiento quirúrgico altera la percepción de confort físico del paciente, por lo que el patrón se considera disfuncional. 7. Patrón Autopercepción – Concepto de sí mismo El paciente manifiesta preocupación relacionada con su estado de salud actual, hospitalización y proceso de recuperación posterior al traumatismo y procedimiento quirúrgico. No refiere preocupaciones relacionadas con aspectos económicos, autocuidado, empleo, amputaciones o cicatrices. Niega temor a pérdidas o renuncia a actividades de interés personal. En cuanto a su autopercepción, se describe como una persona alegre, optimista y conforme consigo mismo. Niega pérdida de interés por las actividades cotidianas e ideas de acabar con su vida. Refiere antecedente de pérdida significativa en el último año por fallecimiento de un hermano. Al cuestionarle sobre qué podría ayudarle a sentirse mejor en este momento, refiere no identificar alguna situación específica que contribuya a mejorar su estado emocional actual. Por lo anteriormente expuesto, se identifica adecuada autopercepción, conservación de autoestima y afrontamiento emocional funcional ante su condición de salud, con presencia de preocupación esperada relacionada con el proceso de enfermedad y hospitalización, por lo que el patrón se considera funcional. 23 8. Patrón Rol – Relaciones El paciente refiere desempeñarse laboralmente como chofer/trabajador en una empresa de baños portátiles, manteniéndose actualmente empleado, con incapacidad por enfermedad. Refiere vivir con su cónyuge y tres hijos en un entorno familiar estable, identificando a su familia como principal sistema de apoyo. Se reconoce como principal proveedor económico del hogar, sin especificar ingreso mensual aproximado. Niega presentar problemas familiares o dificultades en la comunicación con las personas de su entorno. Asimismo, refiere no pertenecer a grupos sociales, asociaciones o clubes. Mantiene adecuada relación interpersonal con vecinos y entorno social cercano. Por lo anteriormente descrito, se identifica conservación adecuada de las relaciones familiares y sociales, con red de apoyo funcional y comunicación efectiva, por lo que el patrón rol-relaciones se considera funcional. 9. Patrón Sexualidad – Reproducción El paciente niega presentar cambios en sus respuestas sexuales y refiere mantener vida sexual activa actualmente. Se muestra satisfecho con el número de hijos procreados, refiriendo tener tres hijos. Niega realización de examen prostático/testicular mensual. Niega presencia de flujos, problemas detectados o antecedentes relacionados con alteraciones sexuales o reproductivas. Refiere prácticas de sexo seguro mediante el uso de condón con una sola pareja y uso de método de planificación familiar de tipo preservativo. A la exploración física, se observan genitales externos íntegros, con presencia de circuncisión, sin datos aparentes de lesiones, fimosis, sangrado, secreciones u otras alteraciones visibles, además, presencia de catéter urinario a derivación, 24 permeable, sin datos de infección. Reflejo cremastérico no valorado. Mamas simétricas, con características masculinas, piel íntegra y sin prominencias aparentes; galactorrea ausente. No se palpan cadenas ganglionares y el paciente niega dolor a la exploración. Por los hallazgos obtenidos, el patrón sexualidad-reproducción se considera funcional, sin alteraciones aparentes durante la valoración. 10. Patrón Afrontamiento – Tolerancia al estrés El paciente refiere afrontar situaciones de estrés mediante respuestas emocionales relacionadas con preocupación y sensación de cansancio secundario a su estado actual de salud y proceso de hospitalización. Niega presentar conductas de afrontamiento como consumo de alcohol, ingesta excesiva de alimentos o automedicación; sin embargo, refiere hábito tabáquico como mecanismo habitual ante situaciones de tensión o estrés. Menciona presentar estas respuestas aproximadamente de una a dos veces al mes. De acuerdo con los datos obtenidos, se identifica alteración leve en el patrón afrontamiento-tolerancia al estrés, relacionada con preocupación por su estado de salud actual y el uso de tabaco como estrategia de afrontamiento, por lo tanto, se considera patrón disfuncional. 11. Patrón Valores y Creencias El paciente refiere practicar la religión católica, sin presentar restricciones relacionadas con sus creencias religiosas durante la hospitalización y sin requerir apoyo religioso adicional dentro del entorno hospitalario. Identifica como valores más importantes la familia, el respeto y el amor. Por los hallazgos encontrados, el patrón valores y creencias se considera funcional, con adecuada conservación de sus valores personales, familiares y espirituales. 25 VALORACIÓN POR APARATOS Y SISTEMAS Sistema neurológico Paciente consciente, alerta y orientado en tiempo, espacio y persona, con puntuación de 15/15 en escala de Glasgow. Mantiene adecuada respuesta verbal y motora, lenguaje claro y coherente, así como memoria reciente e inmediata conservadas. Pupilas isocóricas de aproximadamente 3 mm, normorreflécticas a la luz y acomodación conservada. Sensibilidad táctil preservada, sin datos de déficit neurológico aparente. Niega alteraciones visuales, auditivas, vértigo o pérdida del estado de conciencia. Refiere dolor localizado en región torácica izquierda con irradiación posterior, de tipo constante y exacerbado con movimientos e inspiración profunda, con intensidad 8/10 en escala EVA, lo cual condiciona limitación funcional y alteración del confort. Sistema cardiovascular Paciente hemodinámicamente estable, con frecuencia cardiaca de 125 lpm y tensión arterial de 145/95 mmHg, compatibles con respuesta fisiológica secundaria a dolor agudo, estrés y estado postquirúrgico. A la auscultación presenta ruidos cardiacos rítmicos, regulares, de adecuada intensidad y sin presencia de soplos. Pulsos periféricos palpables, simétricos y de adecuada amplitud en extremidades superiores e inferiores. No se identifican datos de edema o compromiso vascular periférico. Cuenta con catéter venoso periférico permeable en miembro superior, sin datos de flebitis, infiltración o infección local. Sistema gastrointestinal Abdomen plano, simétrico y depresible, sin presencia de distensión, masas palpables o dolor abdominal a la exploración. Ruidos peristálticos presentes y conservados. Refiere apetito disminuido asociado a su estado de salud actual y proceso quirúrgico reciente. Niega náuseas, vómitos o cambios importantes de peso corporal en los últimos meses. Presenta dificultad para la deglución de alimentos sólidos, tolerando actualmente dieta blanda y líquidos. Patrón de evacuación 26 intestinal conservado, con frecuencia de una evacuación diaria, heces formadas y sin presencia de sangre, dolor o alteraciones aparentes durante la eliminación. Sistema urinario Paciente portador de sonda vesical permeable y funcional, con adecuada fijación y drenaje urinario continuo. Orina de color amarillo ligeramente concentrado, sin presencia visible de sedimento, turbidez o hematuria. Región perineal íntegra, sin lesiones, irritación o datos aparentes de infección en el sitio de inserción. Niega antecedentes de alteraciones urinarias previas, dolor, ardor o incontinencia antes de la hospitalización. Aparato reproductor Genitales externos íntegros, con presencia de circuncisión, sin lesiones, edema, secreciones o alteraciones visibles durante la exploración física. Refiere vida sexual activa, sin cambios en la respuesta sexual ni antecedentes de problemas reproductivos aparentes. Se muestra satisfecho con el número de hijos procreados. Niega presencia de dolor, flujos o alteraciones genitourinarias asociadas. Refiere uso de preservativo como método de planificación familiar y práctica de sexo seguro con pareja única. Sistema endocrino No se identifican manifestaciones clínicas aparentes relacionadas con alteraciones endocrinas. Niega antecedentes conocidos de diabetes mellitus, trastornos tiroideos u otras enfermedades endocrino-metabólicas. No refiere intolerancia al frío o calor, poliuria, polidipsia o cambios importantes de peso en los últimos meses. Presenta índice de masa corporal de 33.1 kg/m², correspondiente a obesidad grado I. Sistema músculo-esquelético Paciente con movilidad física notablemente limitada secundaria a traumatismo torácico múltiple y procedimiento quirúrgico de fijación costal. Refiere dolor intenso en hemitórax izquierdo, exacerbado con movilización, cambios de posición e inspiración profunda, condicionando intolerancia a la deambulación y dependencia 27 parcial para actividades básicas de autocuidado. Presenta fatiga y disnea a mínimos esfuerzos, incluso durante el habla. Fuerza muscular parcialmente conservada (4/5) en extremidades superiores e inferiores. Marcha no valorable debido a reposo en cama y limitación funcional actual. Riesgo elevado de caídas y lesiones por presión secundario a inmovilidad prolongada. Sistema tegumentario Piel generalmente íntegra, normocoloreada e hidratada. Presenta lesiones cutáneas por fricción (abrasiones) secundarias a accidente automovilístico, superficiales y en proceso de cicatrización, sin presencia de exudado o datos aparentes de infección. Se observa herida quirúrgica en región torácica izquierda secundaria a fijación costal, con apósito limpio y seco, sin sangrado activo ni secreción visible. Cuenta con drenaje torácico tipo Pleurovac funcional y sitios de inserción íntegros, sin datos de irritación o infección. Mucosas orales rosadas e hidratadas. Riesgo elevado de deterioro de la integridad cutánea secundario a movilidad limitada y permanencia prolongada en cama. Sistema hematológico Sin datos clínicos aparentes de sangrado activo, hemorragia o alteraciones de la coagulación durante la valoración física. Mucosas rosadas e hidratadas, sin palidez marcada o cianosis visible. Paciente en vigilancia continúa debido a antecedente de traumatismo torácico y procedimiento quirúrgico reciente, con riesgo potencial de complicaciones hematológicas secundarias a su condición actual y presencia de drenaje torácico. 28 DIAGNOSTICOS DE ENFERMERÍA (00032) Patrón respiratorio ineficaz RC Enfermedad crítica MP Disnea PÁG. 397 (00331) Síndrome de disminución de la capacidad de autocuidado RC Dolor MP Disminución de la capacidad de alimentación (00328) PÁG. 404 (00085) Deterioro de la movilidad física RC Dolor MP Disminución de la amplitud de movimientos PÁG. 368 (00337) Patrón de sueño ineficaz RC Régimen terapéutico MP No se siente descansado PÁG. 360 (00091) Deterioro de la movilidad en cama RC Tubos de drenaje MP Dificultad para darse la vuelta en cama PÁG. 371 (00298) Disminución de la tolerancia a la actividad RC Desequilibrio entre aportes y demandas de oxigeno MP Disnea por esfuerzo PÁG. 380 (00435) Conocimientos de salud inadecuados RC Interés inadecuado en el aprendizaje MP Conocimiento inadecuado de los hábitos saludables PÁG. 429 (00400) Ansiedad excesiva RC Dolor MP Angustia PÁG. 534 (00390) Temor excesivo RC Procedimientos invasivos MP Identifica la fuente de miedo PÁG. 538 (00004) Riesgo de infección RC Deterioro de la integridad cutánea PÁG. 568 (00304) Riesgo de lesión por presión en adultos RC Presión sobre prominencias óseas PÁG. 591 (00303) Riesgo de caídas en adultos RC Disminución de la fuerza en extremidades inferiores PÁG. 613 29 PLACES 30 INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL DIRECCIÓN DE PRESTACIONES MÉDICAS UNIDAD DE EDUCACIÓN, INVESTIGACIÓN Y POLÍTICAS DE SALUD COORDINACIÓN DE EDUCACIÓN EN SALUD PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA Nivel: 2 Grupo: ADULTO Clasificación de los resultados de enfermería (NOC) Dominio: 4. Actividad/Reposo Dominio: Indicador (es) Clase: 4. Respuestas cardiovasculares/pulmonares II. Salud fisiológica 041501 Frecuencia respiratoria Diagnóstico de enfermería NANDA Clase: E. Cardiopulmonar Resultado: 00032. Patrón respiratorio ineficaz R/C Enfermedad critica M/P Disnea Página: 397-298 0415. Función respiratoria Página: 519, 520 041508 Saturación de oxigeno 041536 Disnea Escala 1. Desviación grave del rango normal 2. Desviación sustancial del rango normal 3. Desviación moderada del rango normal 4. Desviación leve del rango normal 5. Sin desviación del rango normal 1. Desviación grave del rango normal 2. Desviación sustancial del rango normal 3. Desviación moderada del rango normal 4. Desviación leve del rango normal 5. Sin desviación del rango normal 1. Grave 2. Sustancial 3. Moderado 4. Leve 5. Ninguno Puntuación diana Mantener: 2 Aumentar: 3 Mantener: 3 Aumentar: 4 Mantener: 2 Aumentar: 3 31 Clasificación de las intervenciones de enfermería (NIC) Dominio: 2. Fisiológico: complejo Clase: K. Manejo respiratorio página: 390-391 Intervención: 3350 Monitorización respiratoria Actividades: • Monitorizar la frecuencia, el ritmo, la profundidad y el esfuerzo de las respiraciones. • Evaluar el movimiento torácico, observando la simetría, la utilización de músculos accesorios y las retracciones de músculos intercostales y supraclaviculares. • Aplicar sensores de oxígeno continuos no invasivos (p. ej., dispositivos en el dedo, nariz, o frente), con sistemas de alarma apropiados en pacientes con factores de riesgo, siguiendo las normas del centro y según esté indicado. • Auscultar los sonidos respiratorios, observando las áreas de disminución/ausencia de ventilación y presencia de sonidos adventicios. • Monitorizar si aumenta la inquietud, la ansiedad o la disnea. • Monitorizar si se producen respiraciones ruidosas, como estridor o ronquidos. • Monitorizar los patrones de respiración: bradipnea, taquipnea, hiperventilación, respiraciones de Kussmaul, respiraciones de CheyneStokes, respiración apnéustica, Biot y patrones atáxicos • Monitorizar si hay disnea y los factores que la mejoran y empeoran. Fundamentación: La monitorización respiratoria en pacientes con fracturas múltiples de costillas y hemotórax es esencial para detectar de manera temprana alteraciones en la ventilación y prevenir complicaciones como hipoxemia, atelectasias e insuficiencia respiratoria. La valoración continua de la frecuencia, ritmo, profundidad y esfuerzo respiratorio, así como la observación de la simetría torácica, uso de músculos accesorios y retracciones intercostales, permite identificar signos de dificultad respiratoria y aumento del trabajo ventilatorio. La vigilancia de la saturación de oxígeno y la auscultación pulmonar facilitan reconocer disminución de ruidos respiratorios o sonidos adventicios relacionados con el hemotórax y la hipoventilación. Además, la identificación de ansiedad, inquietud, disnea y patrones respiratorios anormales ayuda a valorar el estado respiratorio del paciente y establecer intervenciones oportunas para mantener una adecuada oxigenación y prevenir el deterioro clínico (1–3,5,8,10). Evaluación: Paciente con evolución respiratoria estable durante el periodo de vigilancia, manteniendo saturación de oxígeno adecuada mediante oxigenoterapia suplementaria. Se observa disminución de la disnea y mejor tolerancia ventilatoria, con respiraciones más eficaces y sin incremento del trabajo respiratorio. Durante la monitorización no se identificaron datos de deterioro agudo, cianosis ni alteraciones significativas en su estado general, manteniéndose hemodinámicamente estable. 32 INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL DIRECCIÓN DE PRESTACIONES MÉDICAS UNIDAD DE EDUCACIÓN, INVESTIGACIÓN Y POLÍTICAS DE SALUD COORDINACIÓN DE EDUCACIÓN EN SALUD PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA Nivel: 2 Grupo: ADULTO Clasificación de los resultados de enfermería (NOC) Dominio: 12. Confort Dominio: Indicador (es) Clase: 1. Confort físico V. Salud y calidad de vida 210201 Intensidad del dolor referido Diagnóstico de enfermería NANDA Clase: 00132. Dolor agudo R/C Lesiones por agentes físicos M/P Informe verbal de dolor V. Sintomatología Resultado: 2102. Nivel del dolor 210229 Vocalización negativa Página: 678 Página: 582 210206 Expresiones faciales de dolor Escala 1. Grave 2. Sustancial 3. Moderado 4. Leve 5. Ninguno Puntuación diana Mantener: 2 Aumentar: 4 1. Grave 2. Sustancial 3. Moderado 4. Leve 5. Ninguno Mantener: 2 1. Grave 2. Sustancial 3. Moderado 4. Leve 5. Ninguno Mantener: 2 Aumentar: 4 Aumentar: 4 33 Clasificación de las intervenciones de enfermería (NIC) Dominio: I. Fisiológico: Básico Clase: E. Favorecimiento del confort físico página: 340 Intervención: 1410. Manejo del dolor: agudo Actividades: Fundamentación: • La valoración y monitorización continua del dolor en el paciente postquirúrgico con traumatismo torácico permiten identificar de manera temprana cambios en la intensidad del dolor y valorar la eficacia del tratamiento analgésico. El uso de herramientas de medición válidas facilita una evaluación objetiva y orienta las intervenciones de enfermería para mantener el dolor en un nivel tolerable para el paciente. La administración oportuna de analgésicos, incluidos opioides y analgésicos no opioides combinados, contribuye al alivio del dolor y favorece una mejor expansión torácica, movilidad y recuperación. Asimismo, la vigilancia del estado respiratorio y del nivel de sedación es fundamental en pacientes que reciben opioides o sedantes, debido al riesgo de depresión respiratoria y otras complicaciones asociadas. La notificación oportuna al médico y la colaboración con Clínica del Dolor permiten ajustar el manejo terapéutico y mejorar el control analgésico del paciente (1–3,5,8,10). • • • • • • • Realizar una valoración exhaustiva del dolor que incluya localización, aparición, duración, frecuencia e intensidad, así como los factores que lo alivian y agudizan. Monitorizar el dolor utilizando una herramienta de medición válida y fiable apropiada a la edad y a la capacidad de comunicación. Preguntar al paciente sobre el nivel de dolor que permita su comodidad y tratarlo apropiadamente, intentando mantenerlo en un nivel igual o inferior Asegurarse de que el paciente reciba atención analgésica inmediata antes de que el dolor se agrave o antes de las actividades que lo induce Administrar analgésicos las 24 horas del día durante las primeras 24 a 48 horas después de la cirugía, trauma o lesión, excepto si la sedación o el estado respiratorio indican lo contrario. Monitorizar la sedación y el estado respiratorio antes de administrar opiáceos y a intervalos regulares cuando se administren opiáceos. Usar analgésicos combinados (p. ej., opiáceos más no opiáceos), si el nivel de dolor es intenso. Notificar al médico si las medidas de control del dolor no tienen éxito. Evaluación: Paciente con disminución de la intensidad del dolor posterior a las intervenciones analgésicas realizadas. Tras la notificación médica, se efectuó valoración por Clínica del Dolor, indicándose manejo farmacológico con el que presentó mejoría de la sintomatología y mayor confort durante su estancia hospitalaria. Se observó reducción de las manifestaciones faciales de dolor y mejor tolerancia a los movimientos y procedimientos realizados, sin complicaciones asociadas al tratamiento administrado. 34 BIBLIOGRAFIA 1. Galvagno SM, Nahmias JT, Young DA. Advanced trauma life support® update 2016: Management of thoracic trauma. J Trauma Acute Care Surg. 2016;80(3):1– 10. 2. Kane ED, Jeremitsky E, Pieracci FM, Majercik S. Quantifying and exploring the recent national increase in rib fracture fixation. J Trauma Acute Care Surg. 2019;87(6):1277–1283. 3. Kirkpatrick AW, Ball CG, D’Amours SK, Zygun D. Thoracic trauma and hemothorax: A review. Trauma Surg Acute Care Open. 2018;3(1):e000142. 4. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Estadísticas de accidentes de tránsito terrestre en zonas urbanas y suburbanas. México: INEGI; 2022. 5. Bulger EM, Arneson MA, Mock CN, Jurkovich GJ. Rib fractures in the elderly. J Trauma Acute Care Surg. 2017;82(2):456–462. 6. World Health Organization. Global status report on road safety 2018. Geneva: WHO; 2018. 7. Drake RL, Vogl W, Mitchell AWM. Gray’s Anatomy for Students. 4th ed. Philadelphia: Elsevier; 2020. 8. Brunicardi FC, Andersen DK, Billiar TR, Dunn DL, Hunter JG, Matthews JB, et al. Schwartz's Principles of Surgery. 11th ed. New York: McGraw-Hill; 2019. 9. Herdman TH, Kamitsuru S, Takáo Lopes C, editors. NANDA International Nursing Diagnoses: Definitions and Classification 2024–2026. 13th ed. New York: Thieme; 2024. 10. Butcher HK, Bulechek GM, Dochterman JM, Wagner CM. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 8a ed. Barcelona: Elsevier; 2023. 35 ANEXOS 36 FICHAS DE VALORACIÓN PRE Y POST QUIRÚRGICA 37
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