senfrenado, como la poesía barroca curopeaque
conocemos. Es Más trágica porque sólo co
tafa: "nuestro paso por el mundo es van 0". No
hay la fiivola invitación al placer que es caracá
‘Lcnsuau del "carpe diem" europeo. Una vez
descubierta la futilidad de la vida, o su breve
irremediable, cl poeta americano exclama dolorido:
Sólo venimos a pasar
como la primavera.
Nuestra vida brota,
florece, se marchita,
EL NAUFRAGIO:
. eso estoda.
ALTERIDAD E IDENTIDAD CULTURAL
Gue no cabe usar términos como "carpe diem” para
habl.
Acaso sea preciso construimos una nueva Tetóri
ca, una flamante "Epístola ad Pisones", pe
sabemos que son necesarios varios si 8103 para
que llegue el texto justo.
Mientras se gesta la nueva retórica, la n;.xeva "arle
poética que sc ajuste a nuestras lenguasi
Y a nuestra dicción, bueno es tener cuidado
con los " parecidos”.”
Elena A_lguna
En Lanaturaleza de las Indias Nuevas anota Antonello Gerbi: "El naufragio
es la catástrof fe que destruye la estructura cconómica Yy técnica vigente, sin destruir la vida del supérstite
& -(..) Anula sa condicionamiento histórico
y jurídico, y hace de él un simple ser de naturaleza.
Es por consiguiente, el paso más fácil
de la realidad a la utopía, de la sociedad ala.naturaleza, f}el Pasado al Futuro."™ Esia peripecia, que significa la irrupción en lo otro del espacio
cultural propio, que por imposición del nombre y bajo la advocación del soberano se-asimila, “en tantoterritorio conquistádo, a lo coriocido
y determinado, proyecta una sombra inquietan-
| le sobre quien lo padece:: *
-
Ea
A
E
—
La figura del náufrago se presenta como diferente en el conjunto de la sociedad conquis. tadora; de allí que su inclusión en las relaciones y crónicas requiera de mecanismos.escritura; rios Tprecisos que neutralicen su peripecia y lo reiriscriban en el discurso triunfalista.” Para
ello, la voz del náufrago'se trasvasará a una vo7 autorizada a relatar su infortuni
icn, en el
<
== de
¢aso de mantener su voz, el náufrago deberá someterse a una segunda exibericia: la de la
critura ofrecida como servicio "no visto”, En elextremo opuesto, cl naufragio sc convertirá cn
metáfora de las pruebas enviadas por la divínidad; elto ocurre cuando no-habiendo existido la
Posibilidad de contacto con otra cullura, el nántrago mántiene $u identidad ideológica, lo que
tefuerza entonces los valores éspañoles y cristianos.?) Nos proponemos efectuar una somcra
Tecorrida por aigunos de los textos que dan cuenta del naufragio como crisis de identidad cul-
Yo le envié la carta de vuestra merced, y a rogarle que se viniese (...) Más él no
quiso, erco que de vergienza,
por tener horadada la nariz, picadas las orejas, pintado el rosiro y manos a estilo de aquetla tierra y gente, o por vicio de la mujer y
cariño de los hijos. (pp. 31-32)
gar en la isla de Cozumel,
P
da en el texto por la "Or
ación de Contés a los sol
dados™ s Esi
Exaa lta los descos de honra
y fama sustentad
tados os en en el
el
pri echo
Prov
vecho al
al rey rey y a Dioi s, . Por cuyo am
—dice Cortés- he puesto de
o
Muy buena gana
el
tra
ba
o
y
el
dinero”, ¿ Jefe, rey y Dios
man la tríada Positi
positi va, de modo 1al que la consol
yconfor:
idaci6n de la imagen del
fenta, ta, a manera de de anill
conquistador se sus3
'08 Concéntricos,
'Entri
en las
las otras dos. Tales imágenes,
, en tanto valenci
'alencias:
Persuasivo de la "Oraci
ón » que busca a su efe
eccto en los solIda
.
daddos, a quienes 1 "les pare
a £uema, sino a vic
cíafa ir no:
ioria ¥ presa cierta."(p.2
5), se focaliza más tarde
gido a lograr una comuni
en los nativos Y está diri
cación efectiva. Es precis
amente dentro del marco Com
ficiente, dondse
unicativo dee advierte r aneces: idad de un "i;
I
un “intérprete"";. Hernán Hernán Cor éS
e importarí,a tener buen far
t considider
eraando
ne cuánto
aute para entender y ser ent
endido, TOgó al Calachumi
le diese al-
Así, pues, el relato de Aguilar reemplaza y subsume la voz y el cuerpo del otro como evidencia de su transformación. Por otra parte, no se le piden a Aguilar más detalles de su cautiverio que los que Cortés precisa: si comen came humana, con lo cual la certeza de hallarse
ante "gente tan inhumana y bárbara" (p. 32) ratifica la voluntad de conquista. Reinscripto el
2 háufrago en el marco de la legalidad institucional al fijársele su papel de "lengua”, la acción
comunicativa puede efectivizarse, a la vez c{ue se neutraliza cualquier otro efecto que su larga estadía entre los indígenas pudiera tener: 6
daban gracias a Dios (...} por tenerlo porfaraute cierto y verdadero. (p. 32)
...Él fue la lengua y medio para hablar, entender y tener noticia cierta de la tierra
por donde entró y fue Flernán Cortés. (p. 32) .
2- BERNAL DIAZ DEL CASTILLO
En Bernal Díaz encontramos una versión diferente a la de López de Gómara? No sólo
nocimiento. Di 05 O tre
s sig
i nos permiti en que el náu
frago, desprendiénd
indifemnciado, se identi
ose del otro *
fique con los españoles:
hay una mayor abundancia de detalles, dado que ha presenciado el suceso, sino que también,
desde el punto de vista de la elaboración del relato ;la:cxposición es graduada por medio de .
* fórmulas prolépticas y añhíépúcli(n que permiten la captación de acciones simultáneas en es-
La cc'anoa tomó tie
i rra tras una Punta o
abrigo, y sal
y ieron de ella cuatro hom
ENre
la
cue
mtros
e , exce,[[;_f,-º’::;:::guenz
bres
ay, con los cabellos trenza
dos Y enroscados sobre
cuates aey M
A ,; cnn' muchasflechas y arc
os en las manos; tres de
_ p eo
1oy
ua:f 0 vieron cerca de sí
a.los Españoles. El otro
10 huyeson aC
se ademp d fe'º" EN lengua que
los españoleno
s entendieron uu
'esen; y dijo luego en cas
tel
lano: “Señores, ¿sois m…
30)
u”w-;l(;
Deeste modo, a la Ve
z que emerge la diferenci
Se articula Ja función que
a identificatoria~lengua,
, desde
- cap. XVIE retomándose el episodio en el cap. XIX con Ja llegada de Aguilar a la ista. El reconocimiento del náufrago demora en producirse, ya que "...ni más ni menos era que indio”
(p. 69). Sólo cuando dificultosamente dice "Dios y Santamaria e Sevilla" se lo identifica, aunque su apariencia no permita distinguirlo de los indígenas. Cortés no se comunica con él sino
cuando "...Je mandó dar de vestir camisa y jubón y zaragiielles y caperuza
y alpargatos, que
otros vestidos no había, y le preguntó de su vida,'y cómo se llamaba..." (pp. 69-70).
El inter-
bla” c interpreta Ja actitud del
otroonnáurra;o, mgGueiy
recerá inmediatamente:
pacios diferentes, lo que mantiene el suspenso y dota de dramatismo al episodio. Asistimosprimero al envío de las cartas y el rescate, luego al encuentro entre Aguilar y Guerrero, en el
N religión y M nación—
el comienzo, le ha sido adj
=
udi;cada a Aguilar, esto
"lemfo
ngun…_
a”.adr
El ;:n;:nl;¡uec'a cgnuí¡
es, la de
i ua?¡ón
i hace el intérprete de
su Peripecia, constituye el
o eA raci
re
ón triunfalista de Cortés, pe
ro ambos se fundan en 3’]:
0 .
posición, Aguilar "ha
TICIO, cuyo nombre desapa
.
K
dicto opera, en estc caso, sobre el cuerpo del otro, cuerpo que anula la palabra momentáncamente, haciendo prevalecer lo indeterminado. Recuperada la identidad cultural con la
vestimenta, el náufrago puede, ahora, asumi la identidad individual del rombre, — “
,
Ahora bien, la figura de Guerrero mantenía ciertas valencias positivas hasta este momento, ya que de su respuesta a Aguilar (cap. XVII) se inferfa una posición hegemónica cntre los
indígenas, así como la conservación de rasgos morales y religiosos de su anterior cultura: "Yo
10
11
S0y casado y tengo tres hijos, y tiénenme por
cacique y capitán cuando hay guerra; fos con
i
dios..." (p. 66). Esta positividad, sin embargo, queda
anulada poco después, cuando Aguilar, 4
€l ndufrago rescatado, se posicione como tal por
oposición a Guerrero, a quien .e le atribuye É
€l ser "...cl inventor [de] que nos diesen la Bucrr
a que nos dieron..." (p. 70). De este modo se
%
certifica la traición y el definitivo enfrentamien
to
de Guenerocon el bando español. A la tran:
formación del cuerpo ("yo tengo labrada la cara
y horadadas las Orejas..."), se le suma la negación de su ser moral: "En verdad que le querrí
a habera las manos, porque jamás será bueno."
|
(p. 70), dice Cortés. En la versión de Bernal Díaz,
ambos náufragos constituyen el anverso y
1&:2? Oviedo dedica su quinquagésimo y último Libro de la Hi:!o]rá(; General y Ng/ural de las
teverso de una misma realidad; la reinserción de
Aguilar en el espacio institucionalizado (en
m. Indiasa tratar los Infortunios é Naufragios en el Nuevo Mundo.(?) En el Prohemio y aloJarla legalidad que el texto propone) requiere la expui
sión y anulación de Guerrero.9)
'g0 del texto en varias oportunidades, Oviedo explicita el propósito que lo mueve a ?ompon;r
< su "libro de naufragios", a saber: "...para aviso de los que leyeren cstos lmbaiosos sucesos de
la mar (...) é para que los que lo pudieren excusar, no naveguen.” (p. 180).(l
.
3— ALVAR NUÑEZ CABEZA DE VACA
La extraordinaria experiencia relatada Por Alvar Núñez
en la relación que ha 1legado has1a nosotros con el título de Naufragios,
')ejemplifica
otra función de la catástrofe: la conversión del fracaso en triunfo, 1)a partide
r una escritura que
al afirmarse como "servicio" afirma,
correlativamente, la identidad del Cuerpo: "A lo
cual suplico la resciba
en nombre deservicio,
pues éste solo es el que un hombre que salió desnu
do pudo sacar consigo. "(m, peticiona en el
Prohemio
dirigido al rey.
La diferencia entre este texto y los de Gómara y Berna
l Díaz se funda —obviame
nte—en el
hecho de que es ahora el propio sujeto de la peripe
cia quien toma la voz para afirmar una identidad que sobrevive a la errancia y a la perma
nencia en culturas diferentes durante años. El
texto de Alvar Núñez parece proponer una lectu
ra inversa de los valores que sosticnen a los
Otros textos; más precisamente, los núcleos
generadores de la escritura se fundan en aquel
lo
que los otros textos
niegan: la insistencia en la desnudez, el sufrimient
o
del cuerpo sometido
* al hambre y a las inclemencias del tiempo,
la antropofagia ("-..y cinco christianos que
estavan
en rancho en la costa legaron a tal estre
mo que se comicron los unos a los otros hasta
que
quedó uno solo, que por ser solo no huvo quicn
lo comiesse.”, p.102). Estos incontables padecimientos se metaf
orizan en el “naufragio” como quiebra de vecto
res colturales, insinuada
a lo Jargo del texto: la cobardía eineptitud del
jefc de la armada, Phanfilo de Narvácz, el de-
sengaño sufrido ante la conducta equivoca
de los españoles, al reingresar a su cultura
al cabo
del Peregrinaje.
Sin embargo, laidentidad cultural del Rnáu
fragse
o afirmará (en cónm¡í)osic¡ón con la pérdida de ciertos valores) mediante procedimie
ntos como la bimembración ("La manera
que ellos
tienen en curarse es ésta../ La mancra con
que nosotros curamos era santiguándolos,..”,
p.
105), la distancia oscilante producida por
el uso de los pronombres personales Yo-nosotro
sellos, que al semantizarse en el texto se
tornan polivalentes ("...y que nosotros venía
mos des12
Un fuerte didactismo impregna la narración, nominada alternativamente "rclíxclón , lec
i61", "infortunio o naufragio”. Este didactismo sc expresa a través de sentencias da! aul'or
(frases breves que califican los sucesos y constituyen ape_laclones. al lector), o de mo…%:g;
les (frases extensas de tipo exclamativo con frecuentes cnfs biblicas o de aflut:)fims latinos),
que inscriben el relato en la tradición del "ejemplo” y del "caso de fartuna.z —
El propósito didáctico-moralizante, acentuado por la presencia del milagro y, por lo tan-
" 10, de lo imitable, actitud que caracteriza a la hagiografía como "forma simple", unido al rol
del cronista que testimonia lo visto y lo vivido, hacen de "esta vcrdz?de_m nam¡cxór:] co:rnada
de milagros" un aviso de fortuna, un espejo de ensefianza para el cristiano. El bcc 0 de quí
las narraciones de naufragios scan calificadas como ejempl.ox 9 casos nos permite ad;rcr;u' ‘(:
punto en que la catástrofe textualizada en las relaciones co}mxdxrd con la gctmhzn;:x n E: ,
pos literarios de antigua tradición, lo que naturalmente incide en el m@mzcnlq dela malmt:
narrada. Asf, pues, la estructuración en planos, constituida por un.carn.l nzu'mlwo_, esto cs, el
relato de los naufragios ordenado cronológicamente, y D can:¡l didáctico-moralizante, conformado por enunciados no narrativos que expresan la axxoln:gla dc_l u:xtu, pmponcnlurna a:n—
figuración más elaborada que el relato díreclg de los_ _u-ab¿uos . _Ello ejemp! .1 lca fcs
transformaciones ejercidas sobre el proyecto inicial de Oviedo, conpcb¡do como h¡s¡()n.¡¡J lu.x—
tural, paulatinamente ganada por el propósito de mantener la memoria dc los hechqs notables,
para liegar a construir, finalmente, en el Libro L, una gran metáfora de¿ signo negau‘vo que enseña por su contrario: la del naufragio. Para deslindar con mayor precisión la función que es-
te suceso adquiere en el texto de Oviedo, revisaremos brevemente dos relatos.
..
Enel cap. I se relata la pérdida
de una nave cargada de pasajeros y mercancías en las costas de Ticrra Firme; “E dado assi el navio al través, los hombres de la mar que en él yban, como cran más sueltos y diestros en estas cosas y suelen serl_es tales h_cchos ó :1;5:¡ i h:rllbrqdu?
más á su provecho que de los passageros ni del próximo, assi como vieron que yban perdidos
13
€ á dar en la tierra, sacaron presto la barca de la nño € los remos € iancáro
nse en ella, sin
qucel _"º_“fmgiº ingresa en cl orden de las pruebas para convertirse cn mcláf¿_;
ra.del sulri-
aE
35
E
I
D
5
E
2E
8
=3
g
3
S
E
re
S
3
2
&
g
3
5g
o
3
.g
de
xar cn-u-nr con ellos ningun passage
ro..." (P. 252). Se produce,
así, una primera discordanci
en el interior de la nave, entendida
como espacio que reproduce las
normas de una cull
Tuptura de la jerarquía, abandono
de los Iugares asignados, conversión,
por tanto,
en antiespacio.
( Tay inversión de valores Tequier
e de un reordenamiento, el cual
sc produí
Ce, en el orden cerrado de lacrón¡cn.(…
por medio de la sentencia del antor,
r
cipio de la justicia poética:
"E assi COl
70 cns…O: JosTeveses de I.'¡_ foma
Ne de %!C oo Pmº o
sa iire
e consonanci con el cardcir
univers
alita
d l Histria de Oviedo,
v2
En los casos anteriores, el náufrago cstd en
contacto con una cultura diferente, en Oviedo
0 hay pasaje a otra cultura; ello implica que en Gómara, Bemal Díaz
Y Alvar Núñez el naufragio es concebido como crisis de la identidad cultural; sus efectos son, por tanto,
neutralizados, en la medida en que el náufrago es reinsertado como mediador en el orden institucional
;
4
-muerte segura, sino adcmás lgs
f
8
s
7
1
;
€ se lo defendieron con las espa
das arrincadas, assi acabaron mal
€ se perdieron,
despues se supo dellos ni qué
se hicieron.” (p. 253)
Otra prucba mayor Espera a los
atribulados ndufragos, y es el encu
entro con "más de tresc_ienms hombres de guerra", quienes
los cercan y les preguntan si quicren
oro.' "Los chrips-*
nf'mos señalaban que querian come
r, € Poz su señas desechaban é no
querian el oro." (p. 253).’
Si lacscenapamcepocoprobabl
e,nolocsdenu-adelaléicadel
ato, estructurado seg
€l modelo clásico de las pruebas.
lo obstante ello, y al constituir
el "Libro de los Naufragios” el último de sa monumental
Historia General Y Natural de las Indias opera,intratextualmente, comoel reverso del
relato triun-
“falista de la conquista de las Indias, mostrando los infinitos “trabajos” que la búsqueda
$a, €l pasaje "de la realidad a la utopfa”, como señala Antonello Gerbi.
NOTAS
acciones que, ya rescatado, cum
en defensa de la autoridad de Cortés
indígena y la propagación de de la fe,
ple Zuazo en la NuevaEspaña-
y del Tey, así como la destrucción de
un levantamiento
La figura del náufrago adquiere aquí la dimensión de lo ¿mínabler el llcenciado Z
"...que
que sinsin d dubda es un espejo; de exemplos € miraglo
os
!
cen
cy Avtonello GerbiLa naur
de za
ls s Nuevas ra de Antnio Ae Méxi
Y7 Para n desarrolloen muchos ae
co,Pier
FCE
aspectos coincideat
197Crovelto,
8,p. 301
es, confrontare luminador tmibajo de
Luigi
1f
Ratl Crisafioy Emesto Franco: “El asufragio en el Nuevo Mundos de la escrtur formulizada a ln prefiguración de
Jono
En Amerique
seo”. / Europe, Contacts / Echanges | Lecties, Acies d Premier Collogue Internatio.
1al
RE
de C vele
CE
NúmeroLatine
spécial
que Cbró Dios con él-..” (p. 45), y su AJ
"
velas de los fabulosos griegos no está escript
to hagiográfico, con:"..niaunénlasno-
semejante cosa, i todas las mietáphoras del
Ovidio en sus Metamorphoscos no son igual acompara
ción, sabida la verdad de
a hi iaó
alegoria..." (p. 5).
AA
venda storí
.
N
-.
Así, pues, una doble función Posee el relato
del naufragio en el téxto de Ovicdo: didáctiCa, porque busca alertar acerca de los peligros de la navegación; y moraliz
ante, en la medida
14
du Palínure 1985-1986, pp. 3041
exemplo que conseva los rasgos del rela
9
ipecia
-
Enel reducido múmero de textualidades coloniales que ahora relevamos, entendem
al "naufragio
os”
que ocurre entre otros sucezos que hacen de I conquista una sccién cacaminadaa log comouni
la
apropiac
rar
ión temitorial del Nuevo Mundo. Ell
signífica consid
que de
acnerdo con
era
r la perspectiva
que se ndopte, l identidad e.
¡|
Leréreferida a un ciero múmero de cualidades o valores que "identifi
can” al individuo como perieneciente a una
1N - comunidad. Dislécticamente, l identidad delgrupo se confonma como diferencia fronte a lo ofro,
ttese de otro gruPo humato o de un espacio an no asimila
[
eoe e,
las
del
fortuna ocasiona y los peligros de la codicia. La figura ejemplar del
licenciado Zuazo, prototipo del caballero cristiano y español representa, en el sistema ideológi
co que el texto desplie-
doa lo mismo de la identidad, El "náufgo
”, en su coudicién de individuo
"eparado cul
tum
y espacial
l de su grupo, participa
mente
de un conjunto
de
notas
que
bacen
a "lo mismo"y a lo otro”.
Camo indica Amflear Cabral, al estudinla
r cuestión de la identidad: "La definición de na identida
d individual o co15
vida nt assi se debe lamar sino mucrte, en la qual en un momento morimos por diversos
dividuos
o colectividadcs, en función de ciertas ooondenadas históricas (biológicas y sociológicas), < ug:x?¿.¿º
a
ion".
Ci
D
i
3
1
identi
ural”.
En:
fn;;:;:f::&':l; € muchas genersagions de modirhan.” (p. 161).
Vari:
27
i
íí::¿'e16 Nominaciones también presentes en el texto: “ Y por Iºd: lo que 'wrxglliº;º;: º“';':ñ;;:r“ºqí
y
ÍÁÍZÍÍÁ"JÍÍÍÍÍZZ …CÍ?…ÚZEZÍ;ÍSÍJÍÚ::Q¡Í;ÍÚÍ'¿ÍÁZÍ ia
1arlos desaseee4 compañtar
lr
ee € prudentes
eNcuerdos
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vida depara
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poca esfirmega
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quín l(rbazada
el Relato de un ndufago..."80 deCE García
) Textos como
aprenderlos
memorable
an ropheo
licengiado
E 6 itopor
JÉ $S£
E entesenenado de Saet, 0en 06oEma ma la cautivaa de Kok
Margues, El
Gancia Máxquez,
recogen en la actualidad esta experiencia de /o arro.
£
(p. 72). Pamáz...”
enla
casos de fortuna, en que andan obligados los que viven en la tierra, élos que navegan
E':¿
a o cstuio del "Kasus” y de la hagiografía,cfr. André Jolles: Lasformas simples, Trad. Rosemarie Kempl Titze.
() Francisco López de Gómara: Historia General
de las Indios, [1552] 2 vels. Basvelona: Tberia, 1965, p. %_41
voL. II. Citamos por esta edición.
U Santiago: Ed. Universtaria, 1972.
%
.
(7], (ravesía por mar, vivids como paréntesis penitencial, es estudiada por Picr Luigi Crovetto en: "'La vida
ferentes. Su expedición comienza con una búsqueda de información, no de oro. La primera acción importante G Ed ¥
de 1y galera dela a Dios a quien la quiera"” Appunti di lettura (Antenio de Guevara,
Guev Eugenio de Salazar, Tomás de
emprende (...) es buscar un intérprete.” Cft. Todorov, Tavetan La conquista de América. La cuestión del omro.Méxis, Sa yorer. En Studi di iberistica in memoria dí Alberto Boscolo. Roma: Bulzoni editore, 1989, pp. 49-59.
ARNE
.
co: Siglo XXI, 1987, p. 107.
08 'Las crónicas son discursos cerrados que remiten a la persona del antor camo instancia muchas veces legi-
16} PE F gmadom de su sentido y de su verdad: no es inusual, por esto, que el cronista incorpore su experiencia al tejido del
D Bemnal Díaz lo aclara explícitamente: "Y desta manera que he dicho se hubo Aguilar, y 00 de otra, como
la autenticidad de 10 que dice, conlo que duplica su presencia y enfatiza conescrib el coronista Gomara, y no me maravillo, pues lo que dios es por nuevas”, En: Bemal Díaz del Castillo: His £ eurso como mecanismo que ganiniiza
toria verdadera de la conquista de laNueva España (1568), Madrid: Espasa Calpe, 1968, p. 70. Para un análisis def l
igentemente su autoridad” Cfr. Antonio Comejo Polar: "El comienzo de la beterogencidad en las iteraturas andide Gómara y Bemal Diaz, cfr. Hemández Sánchez Barta, Mario, Historia'y3 S:as: voz y letra en el "Diflogo' de Cajamarca”. En Revista de Critica Literaria Latinoamericana. Año XVII u 33,
los "proyectos” escrimrarios de López
literatura en Hispano-América (1492-1820). Madsid: Castalia, 1978, pp. 45-56.
.EEIALS1990, p. 192.
® “Y dejaré esto e diré que....; "Donde
lo dejaré, asf de fos marineros como esto del Aguilar™; "Y dejemos deSisó=
hablar en ello, y diré como lo sopo el español que estaba en poder
de indios...”. En: Díaz del Castillo, Bemal, 1bid 8% ;
pp. 67-69. Citamos por esta edición.
"
dorov, T., Ibid,, p- 206.
í
A% +1 a tradición, que invariablemente corige las obras de los escritores, ha impuesto el nombre d:Nau/nuinx%
más significativo de la namraleza de los acontecimientos allí contenidos, al más general e inocuo de Relación dadoi
por Alvar Núñez Cabeza de Vaca al relato
de sus desvenmras en la zona seprentrional
de las Indias.” Cfr. David Lagmanovich: Los Naufragios de Alvar Núñez como construcción narrativa". En: Kentucky Romance Quaterly, 25: 1,
1978. p. 26.
12 Tomo
la expresión del tímlo del estudio de Lucía Invemizzi-Santa Cruz, centrado en los componentes mléd-g
cos del texto, en: “Naufragios e infortunios: discurso que transforma fracasos en triunfos”. En: Dispositio. Vol X1, n? *
28-29, 1986, pp. 99-111.
ñ
2 Alvar Núñez Cabeza de Vaca: Noufragios [1542). Ed. de Trinidad Barrera, Madrid, Alianza, 1985, p. 63.
Citamos por esta edición.
re
117 Gonzalo Femández de Oviedo: Historia General y Natural de las Indias [1535-1549]. Ed. de José Amador
de las Rios. Asuncién del Paraguay: Guarania, 1945, tomos XID y XIV. Citamos poresta edición. El "Libro L cons- ;
ta de un "Probemio™ y treinta capítulos, de los cuales veintinueve tratan acerca de diferentes naufragios. El último
capítulo está dedicado a la defensa del uso de la lengua española y del estilo llano.—
a
uai
€M) Dice asf
en el Probemio: ...ue los hombres sepan con quantos peligros andan acompañados
los que navegan.” (p. 243). El "Libro L” actualiza una vivencia común 2 esta época de peligrosas travesías marítimas, presentesá
en el imaginario social a través de proverbios como el que cita Oviedo: "si querés saber orar, / aprended a navegar”,
(15 Ejemplos de sentencia:
"Lo cual suelen los buenos é semejantes personas tener en más estimacion que todos
1o hienes desta vida.” (p. 64); "Paréocos, letor, ques gentil manera la que aveys oydo para buscar este oro de las In-
dias? Pues sabed que los menos de quantos acá han venido
Ir han hallado, € que los más han topado en estas é otras
muchas desventuris,7 (p. 78). Ejemplo
de moralización: "¿Qué vida ni plimani lengua puede bastar para recitar 6 es-.
SIEH peregrinación ¢ humana habitácion,en que tan obligados están los que viven en extc valle de
16
-
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