NOMBRE: YAZMIN GONZÁLEZ GÓMEZ
Teorías sobre la Acción Procesal
En el derecho romano se concibió la acción como “el derecho de perseguir en juicio lo que nos es
debido”. Partiendo de esta premisa tradicional o monista, Friedrich Karl von Savigny entiende la acción
de 2 formas diferente :1.como un derecho autónomo derivado que nace por la violación de un derecho
previo, 2. como el ejercicio del derecho mismo en el plano procesal, designando la demanda escrita con
la que se inicia el debate judicial. Para Savigny el derecho de accionar era el derecho a la tutela judicial
que nace de la lesión de un derecho subjetivo material; es decir, el mismo derecho “elevado a la segunda
potencia” o “en pie de guerra”. Bajo esta postura, no hay acción sin derecho, no hay derecho sin acción (
la acción sigue la naturaleza del derecho material.)
Seguido la polémica entre Bernhard Windscheid y Theodor Muther( sentó las bases para el estudio
de la autonomía de la acción procesal). Windscheid consideró inexacta la concepción de Savigny,
diciendo que en el Derecho Romano la actio no era un medio de tutela nacido de la lesión de un derecho
ni presuponía su existencia, sino que ocupaba el lugar del derecho mismo o de una pretensión jurídica
autónoma. Para Muther dijo que el ordenamiento romano era de derechos subjetivos y no de
pretensiones.
La acción es el derecho a la tutela estatal (o al libramiento de la fórmula) que surge ante la lesión de
un derecho previo, ejerciéndose frente al Estado, mientras que el derecho subjetivo material opera entre
particulares; de ahí que el derecho sustancial y la acción no sean idénticos al tener obligados distintos.
A partir de esta revisión conceptual, surgieron las teorías del derecho concreto y abstracto de obrar.
Para Adolf Wach entendio la acción como un derecho que se ejerce ante el Estado para satisfacer el
interés de tutela jurídica del demandante y frente al adversario que debe tolerarla, señalando que la
acción es parte del contenido del derecho a cuya protección sirve. Asi mismo Giuseppe Chiovenda
definió la acción como el poder jurídico de dar vida a las condiciones para la actuación de la ley,
ubicándola dentro de los derechos potestativos, los cuales agotan su ejercicio al sujetar al adversario sin
que este deba hacer nada. Su mayor critically fue que la acción únicamente desde la perspectiva del
actor que tiene la razón y obtiene sentencia favorable, sin explicar los casos en que se juzga en sentido
adverso.
En contraste, la teoría del derecho abstracto de obrar, planteada por Heinrich Degenkolb y Eduardo
J. Couture, define la acción como un derecho subjetivo público y abstracto que corresponde a cualquier
sujeto para ser oído en juicio, instar al órgano jurisdiccional y constreñir al demandado a acudir a él,
independientemente de si se tiene razón o de si existe un derecho material lesionado. No obstante, el
aspecto más vulnerable de la tesis de Degenkolb radica en condicionar este derecho abstracto a la
“buena fe” de quien cree tener la razón. Finalmente, Enrico Tullio Liebman presenta una síntesis
eclectícista al concebir la acción como un derecho instrumental condicionado al interés para actuar, la
legitimación y la posibilidad jurídica, cuya esencia radica en la relación que el ordenamiento jurídico
establece entre la iniciativa procesal del actor y el ejercicio concreto de la jurisdicción estatal.
Teorías sobre la Acción Procesal — Yazmin González Gómez
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