Modelo de organización con el enfoque de sistemas
Se ha reconocido al estructuralista Chester Barnard como el primer teórico de la
administración que empleó el enfoque de sistemas sociales a partir de estructuras, y quien
sentó las bases que permitieron ver en la empresa un sistema en movimiento y no sólo una
unidad rígida, estructurada sin flexibilidad.
En lugar de ver a una empresa como un organigrama rígido y estático (quién reporta a
quién), el enfoque de sistemas la ve como un sistema en movimiento. Esto significa que es
un conjunto de partes interrelacionadas (personas, departamentos, recursos) que interactúan
constantemente entre sí y con su entorno para lograr un objetivo común.
Este modelo facilita el estudio y la comprensión de la dinámica real de la organización, que
es fluida, adaptable y compleja.
Modelo de Katz y Kahn
Daniel Katz y Robert L. Kahn fueron psicólogos que desarrollaron la teoría de la
organización como un sistema abierto, la cual establece que las organizaciones son sistemas
sociales complejos que interactúan constantemente con su entorno. Publicaron su obra más
influyente, Psicología social de las organizaciones, en 1966
El modelo de Katz y Kahn es un enfoque que concibe a las organizaciones como sistemas
abiertos, en constante interacción con su entorno
Sistemas abiertos
Las organizaciones no son entidades aisladas; dependen de insumos del exterior (como
recursos, información, energía) y generan productos que afectan su entorno
1. Importación de energía:
Toman energía del ambiente externo para funcionar.
2. Procesamiento:
Transforman los insumos mediante procesos internos.
3. Productos:
Generan bienes o servicios que se exportan al entorno.
4. Funcionamiento cíclico:
Los productos se convierten en nuevos insumos, manteniendo un ciclo continuo.
5. Entropía negativa:
La entropía negativa es consecuencia de desajustes internos que el sistema aprende
a controlar dentro de rangos de tolerancia; en el caso de las empresas, la experiencia
directiva es determinante para el manejo de la entropía. Los sistemas abiertos evitan
el desorden importando más energía de la que gastan.
6. Información y retroalimentación:
Usan información del entorno para autorregularse y adaptarse.
7. Estado estable y homeostasis dinámica:
Las entradas y salidas continuas de insumos proporcionan al sistema un estado
estable dentro de un rango en relación con los productos de su proceso, al servir a
otros sistemas que le retribuyen. Sin embargo, todo sistema tiene un periodo de
crecimiento en virtud de ganar en la relación insumo-producto; es decir, sus
productos valen más que sus insumos (en el caso de las empresas, es la utilidad).
8. Diferenciación:
Tienden a especializarse y desarrollar estructuras más complejas.
9. Equifinalidad:
Pueden alcanzar el mismo resultado por diferentes caminos o desde diferentes
condiciones iniciales.
Katz y Kahn señalan que el funcionamiento organizativo se lleva a cabo gracias a la
interrelación de cinco subsistemas internos
1. Subsistema de producción:
Transforma insumos en productos.
2. Subsistema de apoyo:
Facilita las transacciones con el entorno.
3. Subsistema de mantenimiento:
Preserva el sistema, vinculando a las personas con los objetivos.
4. Subsistema de adaptación:
Ajusta la organización a los cambios del entorno.
5. Subsistema de dirección:
Coordina, controla y dirige los demás subsistemas.
Robert Elliot Kahn